Jerome PugmireAP
PAU, FRANCIA.- Ni el mismo Lance Armstrong pudo haber preparado un mejor guión para las dos primeras semanas del Tour de Francia.
Ningún accidente, cero problemas físicos y sus rivales no han le hecho siquiera sombra. El estadounidense ha podido, incluso, sobrevivir a un par de actuaciones irregulares de sus compañeros de equipo para mantener una cómoda ventaja.
Ahora, todo indica que solamente un accidente o un derrumbe de su forma le impedirá retirarse del ciclismo el próximo domingo con su séptima corona consecutiva en la ronda gala.
Está más seguro, pero no es algo definitivo. Hay que tener cuidado y entender que aún nos quedan algunos días difíciles por delante, declaró Armstrong.
Uno nunca sabe, llegas a un pueblo, tomas una curva muy rápida y te fracturas la clavícula y el Tour de Francia se acabó, dijo. Hay varios factores que se pueden interponer en el camino.
En esa lista de potenciales obstáculos no aparecen por ninguna parte sus supuestos rivales de máximo peligro.
El italiano Iván Basso marcha segundo a 2 minutos y 46 segundos detrás. El alemán Jan Ullrich, campeón de 1997, se encuentra a 5:58, y el kazajo Alexandre Vinokourov está a 9:38. Los tres simplemente han quedado relegados a un puja por los otros dos puestos del podio.
Después de la jornada de descanso del lunes en Pau, en el suroeste de Francia, se vienen una dura etapa de montaña en los Pirineos, un par de tramos con ascensos más modestos, un recorrido llano y una contrarreloj, la especialidad de Armstrong.
Si el texano se cuida de un contratiempo en su último Tour de Francia, podrá pasearse el domingo en los Campos Elíseos como el único ciclista en la historia con siete títulos en la prueba.
Muchos se preguntan si Armstrong, a sus 33 años, está con el mejor nivel de su carrera. Puede que sí, dijo. Pero es difícil decirlo.
Lo que sí resultó evidente en los Alpes y los Pirineos la semana pasada es que Armstrong sigue siendo el más fuerte en el pelotón.
LOS PRINCIPALES RIVALES
Vinokourov y Ullrich atacaron a Armstrong e inclusive lo aislaron de sus compañeros forzándole a dar pelea solo. Pero Armstrong respondió a la presión.
Está en un nivel por encima de los demás, quizás dos niveles, dijo el corredor Cadel Evans. Cuando lo aprietas, te responde redoblando su fuerza.
A Johan Bruyneel, el jefe de su equipo Discovery Channel, le preguntaron si Armstrong ha pasado apuros. La verdad que no, respondió Bruyneel esbozando una amplia sonrisa.