AFP
GUATEMALA.- Decenas de pobladores de la periferia sur de la capital guatemalteca optaron en los últimos días por abandonar sus viviendas por temor a las violentas pandillas juveniles, que les exigen el pago de una cuota mensual para no ser agredidos, según una fuente oficial.
El suceso se registra en las colonias El Búcaro, El Mezquital y Villalobos, en el sur de la capital, donde impera la violencia de las pandillas Mara Salvatrucha (MS) y Mara 18 (M-18).
El director de la Policía Nacional Civil (PNC), Edwin Sperisen, recorrió este viernes los empobrecidos vecindarios para instar a sus habitantes a que se organicen para combatir a esos grupos y no abandonen sus viviendas.
Según el jefe de la Policía, los pandilleros exigen un pago mensual dependiendo de las construcciones de las viviendas, mientras que a los choferes de autobuses urbanos y comerciantes les cobran “un impuesto” de circulación y venta diaria que oscila entre 20 y 50 quetzales (entre 2.6 y 6.6 dólares).
Sperisen reconoció que las fuerzas de seguridad han sido incapaces de controlar a estos grupos, que para el fiscal general, Juan Luis Florido, tienen nexos con el crimen organizado y les proporcionan armamento para cometer fechorías.