Hasta ahora se ha dicho que comer entre comidas podría inclinar la balanza en sentido contrario de donde soñamos que se incline, y la verdad es que algo de cierto hay en ello.
Pero comer entre comidas no debe causar pánico, sólo hay que aprender a comer en esas horas que se encuentran en medio de dos tiempos de comida y en los que por lo general da sensación de hambre y se ve tentada a comer.
María Luz André, nutricionista y máster en mesoterapia y medicina natural, no sólo recomienda no saltarse las comidas sino que aconseja hacer hasta seis ingestas diarias de alimentos.
Asegura que esto ayuda no sólo a que el cuerpo obtenga todos los nutrimentos necesarios sino que es el mejor modo de mantener la pesa estable.
Explica que comer de forma moderada cada tres o cuatro horas mantiene activo el metabolismo, lo cual incrementa el gasto calórico total del mismo.
Según ella, lo que cuenta es el total de calorías diarias que se ingieren aunque éstas sean repartidas en tres o cinco comidas.
“Tomar un tentempié cuando surge el hambre entre horas, evita comer más en la siguiente comida o acabar dándonos un atracón”, dice.
La nutricionista indica que lo que engorda no es comer sino lo que se come por lo que hay que saber qué comer entre horas.