David Martínez
Tengo la desgracia de viajar a diario en los famosos interlocales — que para mí se han convertido más bien en “intermortales”— de la ruta San Marcos-Managua. El 15 del mes pasado viajaba en uno de esos con rumbo incierto de San Marcos a la capital a eso de las 5:30 p.m.
Resulta que el microbús que venía con placa 187-384 manejado por un joven de aspecto recio y chele, comenzó desenfrenadamente a conducir en un afán de echarse en contra de otro microbús con placa 198-929 de la ruta Jinotepe-Managua.
Los dos jóvenes se iban maltratando verbalmente. Incluso llegaron al punto de apostar 500 córdobas para ver quién ganaba. En la pendiente del centro turístico Francelome alcanzaron una velocidad aproximadamente de 140 kilómetros por hora.
El de Jinotepe, (el otro microbús), en contra de la vía, llegó casi al final de la pendiente en el mismo carril, a tal punto que para evitar un accidente con otro vehículo que venía circulando en su carril adecuado tuvo que hacerse a la derecha casi chocando con nosotros.
Me pregunto quién vela por la seguridad ciudadana de todos nosotros los que nos vemos obligados a viajar en estos medios de transporte, dónde está el MTI, acaso no pueden quitarles las concesiones, dónde está la Policía. Estos señores conductores a diario manejan sólo con boletas vendidas por ellos mismos. Que Dios nos proteja y nos libre de estos señores.
San Marcos.