Anne Pérez [email protected]
La Alianza para la Erradicación de la Pobreza (Alpe), la cual incluye a países de Centroamérica, Alemania y de África, iniciará estrategias para analizar los mitos y realidades de los programas de erradicación de la pobreza, además de estudios sobre la situación de las mujeres campesinas en Honduras y Nicaragua, respectivamente.
Los resultados del estudio serán intercambiados entre los países miembros de Alpe.
Jamileth Molina, representante de Red de género de Alpe, aseguró que el objetivo de los estudios es poder compartirlos e incidir de esta manera en nuevas políticas públicas. El costo para la realización de los estudios se estima en aproximadamente, diez mil dólares.
Durante un encuentro sostenido por los representantes de los países miembros de Alpe, se hizo énfasis en la realización de auditorías sociales, para verificar hasta dónde están llegando las diferentes estrategias de reducción de la pobreza desarrolladas por los gobiernos, dijo Yaoska Padilla, del Grupo Incidencia Sur Norte.
Algunas organizaciones como la Asociación de organismos no gubernamentales de Honduras y la Red por las estrategias de reducción de la pobreza de Zambia han desarrollado estrategias de control social y de alfabetización económica para reducir la pobreza.
MUJERES MÁS POBRES
María Durán del Movimiento de Mujeres de Honduras, Visitación Padilla, aseguró que “las mujeres somos las pobres entre los pobres, en Honduras le estamos poniendo muchas ganas para tener la capacidad de negociar e incidir”.
Molina explicó que el tema de género es prioritario dentro de las estrategias de reducción de la pobreza, las cuales “deben tener un enfoque de equidad como un elemento prioritario”.
En Nicaragua siete de cada diez personas tienen sus necesidades básicas insatisfechas, aunque no hay una diferenciación concreta, de cuántas de éstas son mujeres.
Lo peor de la pobreza, explicó la representante de del Movimiento de Mujeres de Honduras, es que el proceso se profundiza y transmite de una generación a otra.