- Contaminación, descuido y despale destruyen al único lago natural de Honduras
Alberto L. Alemá[email protected]
Es una historia parecida a la del lago de Managua y a la del Cocibolca. El uso irracional humano de un recurso acuático lo tiene al borde de su pérdida.
El lago de Yojoa es un motivo de orgullo para los hondureños; es su único lago natural.
El grado de contaminación del Yojoa y del deterioro del medio ambiente es muy avanzado. La campana de alerta sonó fuerte esta semana con una serie de reportajes especiales del diario La Prensa de San Pedro Sula.
“La contaminación, sobreexplotación y falta de voluntad política para conservarlo lo tienen en peligro de convertirse en una enorme cloaca”, escribió Germán Briceño, autor de los reportajes.
“A los hondureños les gusta decir que tienen un lago único, que es un lugar turístico, les encanta comer pescado cuando pasan, pero no les interesa en lo más mínimo el problema que el lago evidencia en la actualidad y mucho menos plantear soluciones”, se queja el presidente de una asociación de pescadores locales, Exequiel Castañeda.
La primera evidencia del daño es que el nivel de las aguas ha retrocedido un 6% en las últimas tres décadas. Se citan varios factores.
Las aguas del lago son llevadas a una represa de la empresa generadora de energía Enee; el caudal utilizado es mayor al que el ciclo natural y las lluvias proveen.
Las aguas negras de las comunidades cercanas van a parar al lago sin tratamiento, así como los desechos industriales de varias empresas, a pesar de que la cuenca del Yojoa es un área protegida desde 1971.
“En 1975, el área destinada a actividades agrícolas comprendía el 42 por ciento de 416 kilómetros cuadrados del área de usos múltiples. Hoy, esa actividad se ha extendido al 60 por ciento del terreno. El área del lago ocupaba el 19 por ciento del área protegida, para el 2000 ya era menos del 18 por ciento”, dice el reportaje.
Se concedieron títulos de propiedad en los humedales, paraísos de diversidad natural.
La pesca ilegal y los desechos producidos por la cría de tilapias también hacen lo suyo.
El Yojoa posee bosques latifoliados húmedos ricos en orquídeas, de las cuales se encuentran identificadas 46 especies. Tiene 169 variedades de helechos. En flora acuática posee 71 especies.
Hoy todo eso está en peligro.