Los asesores son personas capaces de ofrecer nueva información. Tienen destreza para buscar conceptos ocultos y para desafiar el status quo. Un excelente indicio de un buen asesor es su capacidad para escuchar en profundidad, detectar el subtexto, y formular grandes preguntas. En definitiva, un asesor es una persona que abre nuevas perspectivas.
Dice Saj-nicole Joni que “los mejores asesores tienen una capacidad muy desarrollada para superar límites parroquiales. Ellos saben cómo analizar un problema a varios niveles diferentes, y la capacidad de escoger el nivel adecuado para alcanzar la mejor solución. Y evitan lidiar con asuntos en los cuales poseen intereses personales”.
Joni continúa: “Es difícil imaginar a un líder que no desee gente de ese calibre en su equipo. Es interesante, divertido, y una red de seguridad, todo al mismo tiempo. También ofrece una profunda satisfacción construir y sostener esas relaciones que duran toda la vida”.