- Asegura que fue un trato entre cúpulas, ya que ni los diputados mexicanos sabían lo que iban a firmar
Anne Pérez [email protected]
Emilio Álvarez Icaza, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal de México, explicó que el Tratado de Libre Comercio de Norte América (Nafta, por sus siglas en inglés) ha creado un ambiente claroscuro en México.
“Desde las negociaciones, hace un poco más de 10 años, el Nafta fue un trato entre cúpulas; ni los mismos diputados sabían por qué iban a votar”, afirmó Álvarez Icaza. Precisamente por eso, aseguró que el principal problema no es que haya Tratado sino cuáles fueron los términos del comercio.
Según algunos analistas, las negociaciones del Nafta parecieron desfavorables desde un inicio para México, considerando que las salvaguardas sólo se permitieron si se demostraba algún daño grave a la producción nacional; además, México obtuvo menor acceso a sus bienes agrícolas exportables, en comparación con las cuotas obtenidas por Nicaragua.
Sin embargo, de acuerdo a los indicadores, la macroeconomía mexicana ha logrado su estabilidad financiera, después de la firma del Nafta. “Aunque nadie vive en la macroeconomía, sino en la microeconomía que es la menos favorecida”, aseguró el representante de Derechos Humanos de México.
En la actualidad, el 52 por ciento de la población mexicana se encuentra bajo la línea de pobreza, mientras 25 millones viven en extrema miseria, “para esos sectores el Nafta no ha significado un beneficio directo”, dijo.
Los mayores beneficiados han sido los sectores vinculados a la industria exportadora, la manufacturera, sobre todo el área de maquilas. “Esencialmente, los ganadores son los que tienen más recursos, y encuentran mercados más fáciles”, dijo Álvarez Icaza.
Por eso “las negociaciones en los tratados de libre comercio deben ser muy cuidadosas”, advierte el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal de México.
MEXICANOS SIN SALIDA
Cuando se implementó el Nafta en México, la economía de este país padecía una crisis de crédito, la cual afectaba sobre todo a los pequeños productores.
Después de la firma del Nafta, aún hay un flujo migratorio muy fuerte debido a la falta de mejores oportunidades. Muestra de ello es que en los últimos diez años, las remesas pasaron de sumar tres mil 600 millones de dólares a 13 mil 500. Esta cantidad significa el catorce por ciento de las remesas del mundo en el 2004.
Otra de las consecuencias del Nafta para los mexicanos es que “hay un problema real del tipo de trabajos que están llegando, y tiene que ver con maquiladoras de uso extensivo de mano de obra, con industrias pesadas y contaminantes”, aseguró el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal de México.