- Afectado relata la técnica de Matagalpa
Wilder Pérez [email protected]
Tras recibir un último “golpe” de gente que supuestamente quiere apoderarse de su finca, José Ángel Buitrago denunció ayer la forma en que operan los “toma-tierras” y alertó a los productores nicaragüenses sobre el peligro que existe en Matagalpa y Jinotega.
Buitrago dijo que esta semana, el abogado de la comunidad indígena de Matagalpa, Jorge Yeri López, solicitó ante los Juzgados de esa ciudad, que lo despojen de la propiedad a menos que presente una escritura de la época precolombina, es decir, más antigua que la de los indígenas.
El caso es que, según el denunciante, su finca se ubica en El Tuma-La Dalia, fuera del área de cobertura de los títulos “reales” otorgados por la corona española en tiempos de la Colonia.
Buitrago mostró que su escritura data de 1992 y fue comprada a Ismael Rizo Zamora. Declaraciones juradas de sus trabajadores indican que fueron “engañados” por el ex administrador de la finca, Alberto de Jesús Pineda Úbeda, quien les dijo que había recibido la finca de regalo, la vendería y repartiría el dinero entre todos, y además les conseguiría tierras.
Eso bota las pretensiones de López y Pineda, debido a que éstos lograron un poder generalísimo de la propiedad, prometiendo más tierras y dinero a los “toma-tierras”, lo que validaron convenciendo a los líderes de la comunidad indígena de que los “toma-tierra” eran indios que siempre poblaron el lugar, explicó el afectado.
Se trata de un pleito legal en el que los mismos representantes indígenas han reconocido ser engañados por López y Pineda, según los documentos mostrados por Buitrago.
El afectado alertó a los productores que se cuiden de estos métodos, y afirmó que sólo el Poder Judicial puede detener la situación.