Jorge Loáisiga [email protected]
La Contraloría General de la República (CGR) estableció presunción de responsabilidad penal contra el ex presidente de la junta directiva de Correos de Nicaragua, Pablo Francisco Ubilla Gasteazoro y otros ex funcionarios de esa entidad estatal por haber causado un perjuicio económico al Estado superior a los 230 mil dólares.
La resolución fue ratificada la semana pasada, confirmaron los contralores Luis Ángel Montenegro y Guillermo Argüello Poessy.
LA PRENSA intentó conocer una versión de Ubilla, pero en su casa, en León, dijeron que no se encontraba. Su esposa dijo que él no había sido notificado de la decisión de la CGR y aunque dijo que le diría se comunicara con nosotros, hasta la hora de cierre no lo había hecho.
El contralor Montenegro aseguró que el daño patrimonial al Estado en realidad superaba los 700 mil dólares, pero como “el derroche del dinero empezó en 1997, hubo acciones que databan desde 1997 que aunque fueron investigadas no se incluyeron en el informe por haber caducado el tiempo para establecer sanciones”.
De acuerdo con la investigación realizada por la Contraloría, que incluye el período 2000-2002, se encontró un perjuicio económico para Correos de Nicaragua de 236,963 dólares (unos 3.9 millones de córdobas a la fecha) “por desembolsos no justificados en conceptos de servicios profesionales a ex funcionarios que tenían cargos permanentes en Correos de Nicaragua, así como pagos en conceptos de vacaciones y aguinaldos por esos servicios profesionales”.
En los pagos de los mencionados servicios profesionales suscritos por los ex funcionarios de Correos, según la CGR, no se encontró documentación soporte ni el producto final, pero sí el desembolso de 187,500 dólares, así como el pago de 20,773 dólares en concepto de vacaciones y 28,690 en concepto de aguinaldos originados de los contratos suscritos para los “servicios profesionales” que prestaban los mismos funcionarios de Correos.
La CGR señala como responsables de haber recibido esos pagos a Ubilla y a 11 funcionarios, que percibían remuneraciones que oscilan entre los 3,700 y los 12,500 dólares.