Veda forestal pretende poner a raya a traficantes

Se podrá cortar árboles pero habrá fuertes restricciones Wilder Pérez [email protected] La veda forestal que el mes pasado anunció el presidente Enrique Bolaños tomó un nuevo giro. La presión ahora no será tanto para los madereros sino para los traficantes. Arturo Harding, titular del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), indicó que el […]

  • Se podrá cortar árboles pero habrá fuertes restricciones

Wilder Pérez [email protected]

La veda forestal que el mes pasado anunció el presidente Enrique Bolaños tomó un nuevo giro. La presión ahora no será tanto para los madereros sino para los traficantes.

Arturo Harding, titular del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), indicó que el Gobierno reconoció que los principales responsables de la desaparición de los bosques son los agricultores más que los madereros legales, pero que existe una mafia que hay que atacar.

Para eso, la propuesta que tanto el Marena como el Inafor (Instituto Nacional Forestal) le pasaron al Presidente, se basa en atacar el tráfico de madera en todas sus direcciones.

El proyecto de ley pretende que no se corte un solo árbol de áreas protegidas ni en bosques naturales que no tengan plan de manejo, y que sólo se permita la explotación en bosques que tienen planes de manejo siempre que la prioridad la tenga la industria local.

TRANSPORTE LIMITADO

Asimismo, la propuesta prohíbe la exportación de madera en tucas, tablas o descanteada (cortes especiales). El transporte de madera sería limitado a las horas laborales.

Para hacer efectivo el control, Harding mencionó que se necesitará una acción cooperativa de la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua, el Marena y el Inafor.

VEDA POR TRES AÑOS

En la propuesta de ley de veda emitida por la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea Nacional, se destacan otros elementos, como la veda por tres años renovables para el corte de caoba, cedro, pochote, pino, mangle y ceibo.

Ésta también prohíbe el uso de motosierras y manda al Ministerio Agropecuario y Forestal a que encuentre una solución de tala más amigable con el ambiente. Habla de decomisar herramientas en caso de delito, y multas de mil a diez mil dólares por infracción.

Nicaragua pierde cada año entre 70 mil y 80 mil hectáreas de bosques. A ese ritmo el país sería un desierto dentro de 50 años.

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