Mujeres aprenden oficio para subsistir

Anne Pérez [email protected] Sus capacidades valen más que sus limitaciones físicas. Esta es la premisa de veinte madres solteras con discapacidades, quienes se graduaron en el II curso de corte, confección y alta costura. El curso, organizado por el Centro de Capacitación a Discapacitados de Centroamérica (Cadisca), concluyó en esta semana, pero muchas de las […]

Anne Pérez [email protected]

Sus capacidades valen más que sus limitaciones físicas. Esta es la premisa de veinte madres solteras con discapacidades, quienes se graduaron en el II curso de corte, confección y alta costura.

El curso, organizado por el Centro de Capacitación a Discapacitados de Centroamérica (Cadisca), concluyó en esta semana, pero muchas de las mujeres capacitadas empezaron desde antes a trabajar en su nuevo medio de sobrevivencia: la costura. Una de estas mujeres es María Elisa Urbina, quien tiene más de cuarenta años.

“Yo ya hice varios pantalones y confeccioné otros trajes, pero sé que tengo que practicar más”, dijo Urbina, quien padece de deficiencias motoras, ocasionadas por daños sufridos durante una operación en la columna vertebral.

SEGUIR ADELANTE

Juana Paula Aragón es otra de las beneficiadas con el curso, cuya duración fue de diez meses. Ella aseguró que “ahora debemos seguir adelante y desarrollar nuestro conocimiento”.

Durante el acto de graduación, ocurrido ayer por la tarde, las mujeres manifestaron el deseo de organizar un taller para sobrevivir y aplicar el conocimiento aprendido. “Es un sueño por el que lucharemos”, dijo Urbina.

Para la organización del taller, las mujeres capacitadas necesitan un fondo mayor a los cinco mil dólares. Cantidad requerida para la compra de máquinas de costura, además de telas e hilos.

Hasta el momento, Cadisca elabora un proyecto para facilitar la compra de las herramientas y materiales de costura necesarios para el funcionamiento del taller, dijo Tomás Hernández, presidente de Cadisca.

El representante de Agencia Católica Irlandesa para el Desarrollo (Trocaire), organización que financió el costo del curso, estimado en más de dieciséis mil dólares, Herve Bund, aseguró que “las mujeres capacitadas deben fortalecer su capacidad organizativa para alcanzar sus metas, y deben convertirse en autoras de su desarrollo y reproductoras de conocimiento”.

Cadisca fue fundada desde 1997, y desde entonces ha capacitado a más de 130 personas con discapacidades.

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí