Acusado enfrenta calvario

Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected] La situación de salud de José Ronald Zavala Martínez imposibilitó que se pudiera efectuar el juicio oral en donde se le procesaría por homicidio doloso en perjuicio de dos personas. Este ciudadano desde ya enfrenta una pena, pues luego de supuestamente cometer ambos crímenes se disparó en su rostro con una escopeta, […]

Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]

La situación de salud de José Ronald Zavala Martínez imposibilitó que se pudiera efectuar el juicio oral en donde se le procesaría por homicidio doloso en perjuicio de dos personas. Este ciudadano desde ya enfrenta una pena, pues luego de supuestamente cometer ambos crímenes se disparó en su rostro con una escopeta, lo que le provocó graves secuelas.

El 9 de enero del presente año la comunidad de Monte Cristo, localidad de San Juan del Sur, fue sacudida por las muertes de Francisca Lovo Víctor y su compañero Santos de la Cruz Umaña Cano.

El supuesto autor de estos hechos era José Ronald Zavala Martínez, de 29 años, que luego de cometer los homicidios intentó quitarse la vida. Actualmente enfrenta dos penas: la de la justicia (que aún no ha sido saldada) y la natural, por su estado de salud.

El último dictamen emitido por el Instituto de Medicina Legal dice que Zavala tiene “deformidad del rostro con afeamiento, disminución de la boca, falta de mandíbula superior y el mentón de la barba con pérdida de encías y piezas dentales y lesión de lengua… tiene secuelas funcionales para la masticación, cicatrices visibles y permanentes en el rostro con secuelas estéticas”.

Precisamente por su complicado estado de salud, el juicio oral y público programado para este mes fue suspendido dado que el imputado sería sometido a una nueva cirugía.

Zavala ha sido sometido a tres cirugías, esperaba la cuarta y le faltan unas tres operaciones más, según informó su defensora Dora Cordón.

“Solicitamos la prescindencia de la acción penal por el drama que está viviendo, en base al artículo 59 que dice que el representante del Ministerio Público podrá prescindir total o parcialmente de la persecución penal, cuando (entre otras cosas) el acusado haya sufrido, a consecuencia del hecho, daño físico o moral grave que torne desproporcionada la aplicación de una pena”, dijo Cordón.

Sin embargo esto no fue aceptado y el proceso continúa. “Él tiene ya una pena natural, tiene seis hijos menores, era el sostén de su familia y ahora vive un drama humano”, agregó la defensora.

El juicio fue reprogramado para agosto próximo. Mientras tanto José Ronald se alimenta a base de líquidos, depende del cuidado de su familia y espera que unas cuantas cirugías más le hagan más fácil su existencia.

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