- La pequeña empresa Conipiso se ha especializado en ladrillos de lujo que estaba exportando a Estados Unidos, ahora se dispone a incursionar el mercado local
Luis Núñez Salmeró[email protected]
Apenas hace un año iniciaron sus operaciones como pequeña empresa familiar, al inicio se decidieron probar suerte con en el mercado más grande y exigente del mundo, Estados Unidos. Se trata de Conipiso, una pequeña empresa que fabrica ladrillos de diseño y sólidos de diferentes colores.
Su gerente general, Ronald Mejía, explica el por qué decidieron comenzar con el mercado estadounidense y después hacerlo con el mercado local, “la verdad es que en Los Ángeles contábamos con el contacto”, que fue quien les abrió las puertas al exigente consumidor de esta ciudad y abriéndose paso con otros competidores de Francia, Arabia y México, que también llegan a este mercado, lograron establecerse con éxito, afirma Mejía.
El producto es un tipo de ladrillo consumido por gente de altos ingresos en esa ciudad y se utilizan en las residencias más exclusivas. El proyecto nació con la observación de pisos utilizados en otros países como Francia, e inspirados en los modelos coloniales de la ciudad de Granada, donde muchos templos y casas coloniales los utilizan.
Los diseños y colores de los ladrillos son parte de un proceso de interacción entre los clientes y la empresa, “la mayoría de los colores han surgido de pedidos hechos por los clientes”.
HACIA EL MERCADO LOCAL
Ahora se disponen a incursionar en el mercado local con el mismo producto y más accesible para todos los segmentos de la población. Y la idea que los impulsó para este nuevo giro, fue un hecho fortuito, asegura Mejía.
Recuerda que un cliente que pasó por la fábrica le llamó la atención los ladrillos que se estaban secando y preguntó si podía comprarlos. Llegaron a un acuerdo de precios y colores y ahora están trabajando en un importante pedido que entregarán en julio.
En Los Ángeles, California (EE.UU.), según Mejía, compiten no solamente en diseño sino en calidad, y son considerados como uno de los mejores que ingresan a ese mercado. Actualmente están exportando un contenedor mensual con capacidad para transportar entre siete mil a 14 mil piezas dependiendo del tamaño del ladrillo.
Un salto considerable si se toma en cuenta que comenzaron exportando pequeños pedidos y los enviaban vía aérea. Ahora esta vía se utiliza principalmente cuando se trata de pedidos urgentes, explica el empresario.
VAN HACIA MIAMI
Este escenario optimista los ha motivado para estudiar el mercado de Miami, una vez bien posicionado y a partir de las buenas perspectivas que tienen para ampliarse, “la misma casa que tenemos en Los Ángeles es la encargada del mercadeo del producto en otros Estados de ese país”.
Sobre su próxima incursión en el mercado local, sostiene que están iniciando un proceso de consultas con diferentes ferreterías para comenzar a exponer el producto en los principales puestos de distribución. Además iniciaron un proceso de ampliación productiva.
Recientemente, sostiene, adquirieron otra máquina, de forma que tienen la capacidad para duplicar la producción.