El periodista Heberto Jarquín facilitó a la PGR, la información sobre el caso de las acusaciones y amenazas que enfrenta.

Acoso a periodista causa interés de ONU

Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de expresión pide al Estado de Nicaragua rendir informe del caso del corresponsal de LA PRENSA amenazado de muerte Reportero denuncia que ex jefe armado busca censurar información Mirna Velásquez [email protected] El relator especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de expresión y opinión, Amberi […]

  • Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de expresión pide al Estado de Nicaragua rendir informe del caso del corresponsal de LA PRENSA amenazado de muerte
  • Reportero denuncia que ex jefe armado busca censurar información

Mirna Velásquez [email protected]

El relator especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de expresión y opinión, Amberi Ligabo, se interesó en conocer la situación del periodista y corresponsal de LA PRENSA, Heberto Jarquín Manzanares, quien es sometido a un proceso judicial por injurias y calumnias y fue amenazado de muerte en el municipio de Rosita, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) de Nicaragua.

El procurador auxiliar penal, Oscar Danilo Gutiérrez, informó que Ligabo envió una comunicación a la Cancillería nicaragüense en la cual solicita su intervención para facilitarle un informe del caso de Jarquín.

Por esta razón la Procuraduría General de la República (PGR) se reunió ayer con el periodista para preparar el informe y posteriormente enviarlo.

Jarquín Manzanares enfrenta un juicio penal por los delitos de injurias y calumnias en el juzgado del municipio de Rosita, sustentado en varias publicaciones periodísticas en las que se denuncian anomalías e ilegalidades en la toma de tierras en ese municipio, dirigidas por Evaristo Rivas Sánchez, ex miembro del grupo armado Frente Unido Andrés Castro (FUAC).

Las publicaciones periodísticas reflejan el conflicto de propiedad entre 28 familias campesinas de la comarca San José de Banacruz, ubicada a 15 kilómetros al sur de Rosita y el grupo de desmovilizados del FUAC, que reclaman ser dueños de una propiedad de 3,000 manzanas.

El periodista expuso ante el procurador auxiliar que a raíz de las publicaciones empezaron una serie de represalias como la introducción de la querella y amenazas a través de emisarios con el objetivo de censurarlo y evitar se que continúe con la publicación del litigio.

Aunque Jarquín Manzanares denunció ante la Fiscalía las amenazas de las que fue víctima, esta instancia desechó el caso por considerar que no existen elementos de convicción. El expediente fue archivado y no pudo ser tramitado en los tribunales locales.

Como parte de las diligencias, Jarquín se reunirá hoy con jefes policiales en Managua, a quienes les expondrá investigar la actuación policial en este caso, puesto que es “sospechoso” que agentes policiales vayan a testificar en su contra en el juicio que se realizará el 28 de julio próximo.

QUIEREN “CALLARME”

“La única intención que persiguen es callarme para que no se conozca todo lo que está aconteciendo, todas las irregularidades, las injusticias con los campesinos que están siendo despojados de sus tierras”, afirmó el periodista Heberto Jarquín, a quien el ex jefe de un grupo armado le ofreció cerrar el juicio a cambio de no continuar publicando.

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