Guillermo Suárez Mason.

“Carnicero del Olimpo” nunca se arrepintió

Murió el símbolo del terror en Argentina AFP BUENOS AIRES.- El ex general Guillermo Suárez Mason, alias ‘el carnicero de El Olimpo’, un campo de concentración de la dictadura (1976-83), murió el martes mientras seguía encausado por 254 secuestros y por robo de menores, pero no encontraba “nada grueso” de qué arrepentirse. Considerado ‘un halcón’ […]

  • Murió el símbolo del terror en Argentina

AFP

BUENOS AIRES.- El ex general Guillermo Suárez Mason, alias ‘el carnicero de El Olimpo’, un campo de concentración de la dictadura (1976-83), murió el martes mientras seguía encausado por 254 secuestros y por robo de menores, pero no encontraba “nada grueso” de qué arrepentirse.

Considerado ‘un halcón’ entre los militares que tomaron el poder el 24 de marzo de 1976, estaba orgulloso de ser “un general duro que no admitía transacción, nunca un blando”, según su propia definición.

“No… todos los días uno comete errores, pero no encuentro algo extremadamente grueso con respecto a mi persona. A los otros que actuaron no tengo derecho a criticarlos”, respondió un cínico Suárez Mason en una entrevista de 1996, consultado sobre si estaba arrepentido.

Estela de Carlotto, presidenta de la organización humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo, lo definió el martes como “uno de los más crueles” entre los jefes de la dictadura que “se murió sin hablar”.

“Se va con todos los secretos que guardó, sin su confesión, sin haber colaborado para recomponer la historia argentina”, dijo la dirigente al sostener que “la historia lo coloca en el peor de los lugares, el de un mafioso, de un delincuente y un asesino”.

Como comandante del Primer Cuerpo de Ejército, el ex general estuvo al frente de la represión entre 1976 y 1979 en la zona más densamente poblada del país.

Así, manejó con mano de hierro los campos clandestinos de detención, como ‘El Olimpo’ —llamado así porque era ‘el lugar de los dioses’, según una sobreviviente— o ‘El Vesubio’, entre otros 42, donde fueron torturados y desaparecieron millares de personas, y desde donde fueron trasladados opositores, para arrojarlos narcotizados al mar.

“Los presos eran conducidos a la base aérea El Palomar (periferia noroeste), adonde llegaban otros camiones con detenidos y eran subidos a aviones. Por lo que comentaban, luego los arrojaban al mar”, relató el gendarme Eduardo Torres en un testimonio recogido en 1984 por la Comisión sobre la Desaparición de personas (Conadep).

Luego de terminada la dictadura, el sanguinario ‘Pajarito’ o ‘Sam’ escapó del país para evitar la justicia —“no quiero ser el pato de la boda”, dijo entonces— y se refugió en Estados Unidos, donde vivió unos años hasta ser detenido y luego extraditado.

En 1988 fue devuelto a Argentina, para ser juzgado por 43 asesinatos y 24 secuestros que la Cámara Federal consideró probados sobre 635 delitos en los que había sido involucrado.

Aún en medio del proceso y sin haber sido condenado por estos crímenes de lesa humanidad, el ex presidente Carlos Menem (1989-99) lo indultó el 28 de diciembre de 1990, pero un juez declaró inconstitucional el perdón en julio de 2004 para encausarlo por 254 secuestros.

Suárez Mason nunca dejó de estar en la mira de la justicia argentina y extranjera.

En 1998 fue encausado por robo de bebés, y perdió el beneficio del arresto domiciliario el año pasado por ir a festejar su cumpleaños 80 al club Argentinos Juniors.

EN EUROPA

El ex general fue uno de los detenidos en 2003 a pedido del juez español Baltasar Garzón para ser juzgado por genocidio, hasta que España desistió de pedir las extradiciones, y era reclamado por la justicia de Italia y Alemania que lo acusó por la desaparición y asesinato de ciudadanos de esas nacionalidades.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí