- Mayoría de ciudadanos opina que decisiones conjuntas del PLC y el FSLN provocan inestabilidad y zozobra
Xiomara [email protected]
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Nicaragua es prisionera del pacto político entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista (FSLN), un acuerdo elevado a nivel constitucional en el año 2000, según la opinión del 72.4 por ciento de los ciudadanos.
Una encuesta realizada por la empresa M&R entre el 27 de mayo y el 2 de junio pasado entre población urbana y semiurbana del país, establece que esta percepción es compartida incluso por personas que se identifican como liberales y sandinistas.
La encuesta revela que el 70.2 por ciento de los liberales y el 66.5 por ciento de los sandinistas concuerdan con esa percepción.
Las decisiones que el PLC y el FSLN realizan bajo los términos de ese pacto, como las últimas reformas constitucionales de este año, tienen como propósito restar autoridad al Poder Ejecutivo y crear inestabilidad y zozobra, según la opinión del 67 por ciento de la ciudadanía.
Esta opinión es compartida por el 64.2 por ciento de personas que se identifican como liberales y por un 59.1 por ciento de los sandinistas.
El estudio de M&R pregunta a los ciudadanos si el recién creado Instituto de la Propiedad Reformada Urbana y Rural (Inprur) debe ser dirigido por un sandinista o no.
La respuesta de un 72 por ciento señala que el Inprur debe ser dirigido por cualquiera menos por un sandinista y solamente el 19.1 por ciento está de acuerdo con que un sandinista dirija esa entidad.
Lo llamativo de estos resultados es que, según M&R, los sandinistas están divididos al respecto ya que si bien un 45.4 por ciento está de acuerdo con que un correligionario dirija el Inprur, un 44.2 por ciento de los sandinistas señala que cualquiera menos uno de ellos.
Sin duda, la oposición de los liberales a la candidatura de un sandinista para dirigir el tema de la propiedad llega hasta un 88 por ciento.
ENTREGANDO TODO
Sin embargo, a pesar de esa oposición de los liberales a entregar el Inprur a un sandinista, la encuesta revela que un 56.3 por ciento de los ciudadanos cree que el PLC está entregando todo el poder al FSLN a cambio de lograr la libertad de Arnoldo Alemán.
Solamente un 26.4 por ciento de los consultados considera que los acuerdos entre esos dos partidos buscan la estabilidad y bienestar del país.
La opinión en este tema es compartida por un 55.9 por ciento de los liberales, convencidos del precio que su partido está pagando por la libertad de Alemán.
Esa percepción es generalizada entre todos los sectores sociales, independiente del partido al que pertenezcan o si es el área urbana o rural.
DISOLVER LOS PODERES
Los poderes del Estado, controlados por el PLC y el FSLN, deberían ser disueltos por el Poder Ejecutivo y convocar a una Constituyente, es la solución que encuentra un 51.1 por ciento de la población.
Sin embargo, un 38.5 por ciento de los nicaragüenses considera que esa no sería la salida.
No obstante, el tema de la Constituyente es apoyado por un 50.4 por ciento de quienes se dicen liberales y por un 53.4 por ciento por quienes se identifican como sandinistas.
LAS REFORMAS QUE SE QUIEREN
La encuesta de M&R identifica las reformas constitucionales que gozan de mayor apoyo de la población, en el caso de que la Asamblea Nacional aceptara discutirlas.
Un 83.6 por ciento de la población apoyaría la no reelección absoluta, en tanto un minoritario 13.4 por ciento no apoya esa moción.
Los contralores deberían ser reducidos de cinco que hay en la actualidad a solamente uno, de acuerdo a la opinión de un 82.5 por ciento de los consultados.
Esta posición también es mayoritariamente apoyada por personas sandinistas o liberales.
La simpatía política tampoco salva a la Corte Suprema de Justicia, ya que un 92.2 por ciento de la población considera que el número de sus magistrados, actualmente 16, debe ser reducido a la mitad.
Igual, el 80 por ciento de los nicaragüenses apoyaría una reforma al mecanismo de presentación de diputados para elecciones, estableciendo la elección uninominal de los candidatos a diputados.
El consenso en este punto también alcanza a liberales y sandinistas, ya que solamente un minoritario 14 por ciento en el caso de los liberales y 17 por ciento en el caso de los sandinistas están conformes con el mecanismo actual de las planchas.
LOS CAUDILLOS
El 89 por ciento de la ciudadanía cree que el dirigente sandinista Daniel Ortega es un caudillo que debe retirarse y dar paso a nuevos líderes.
La opinión es compartida por un 76.9 por ciento de los sandinistas.
En una posición peor se encuentra el dirigente liberal Arnoldo Alemán, quien debería retirarse por el bien de la democracia, de acuerdo a la opinión de un 92.4 por ciento de la población.
El 84.3 por ciento de los liberales comparte esta opinión mayoritaria.
QUITAR DIPUTADOS
Un 93.3 por ciento de los encuestados considera que la Asamblea Nacional debería tener sólo 42, o como máximo 52 diputados, en vez de los 92 que hay en este momento. Asimismo, el 91.3 por ciento opinó que debe reducirse el número de magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), y el 82.5 cree que los contralores deberían ser reducidos de cinco a sólo uno.
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