Elízabeth Romerosucesoslaprensani.com
Con cuatro balazos fue encontrado el cadáver de un hombre la noche del viernes, en el sector donde antes fue el ingenio Timal.
Hasta la tarde del sábado se desconocía quién o quiénes fueron los autores del crimen en contra de Medardo Celestino Álvarez Mejía.
Léster Castillo Amador, quien reside en la casa más cercana a la parcela donde habitaba Álvarez, fue uno de los primeros en acudir al sitio del hallazgo.
Castillo relató que el hecho ocurrió a eso de las 12:00 de la noche del viernes, pues fue a esa hora cuando desde su casa y en la oscuridad se escucharon los disparos.
Los balazos rompieron el silencio reinante de la noche, lo que preocupó a los vecinos que habitan en las cercanías del pivote 125, donde el Gobierno asignó parcelas de tierra a desmovilizados del Ejército.
Un grupo de unas seis personas se congregó en la casa de Castillo para averiguar lo sucedido. Con linternas en mano los vecinos se dirigieron al sitio de donde provenían los disparos.
“Fuimos varios, porque uno solo no puede ir, es peligroso”, indicó Castillo.
“Ya habían pasado unas dos horas desde el momento en que escucharon los disparos y que se formó el grupo de vecinos”, señaló.
CUATRO IMPACTOS
Al llegar al sitio, los lugareños encontraron el cuerpo de Álvarez tendido en el monte, distante a unas 10 varas de la humilde casita donde habitaba. El cadáver presentaba dos orificios de bala en el pecho y otros dos en los brazos.
Tras confirmar que el vecino había fallecido, los parceleros dieron aviso a las autoridades del Distrito Ocho de la Policía que a eso de las 4:00 a.m. del sábado envió un equipo de investigación al sitio del hallazgo.
Aunque según el lugareño fue poco lo que los peritos pudieron encontrar en el escenario del crimen.
Ayer por la tarde, la casita forrada de zinc se encontraba deshabitada. Únicamente, un perro resguardaba celosamente la vivienda de su amo.
Castillo dijo que el hombre, de 31 años, habitaba solo y en los tres años de residir sólo conocieron al padre de éste, quien lo llegaba a visitar.
Ramona García recordó que el fallecido era un hombre que “no se metía con nadie”.
Los lugareños indicaron que la víctima, al igual que ellos, integraba una asociación civil denominada por sus siglas como Aprodec, de la cual sólo explicaron que sirve para apoyarles en las siembras de productos agrícolas.
García, al igual que Karla Castro, otra habitante del sector, se mostró sorprendida por el hecho que los mantiene alarmados. Los vecinos coincidieron en que a la víctima no le conocían enemigos.
OTROS CASOS
“Este caso nos tiene nerviosos. Necesitamos que la vigilancia nos cuide, todos peligramos así como él”, expresó Castillo.
Familiares de Castillo señalaron que en ese sector ha habido otros hechos de violencia, pero en los últimos meses no habían registrado un crimen.
Mencionaron, por ejemplo, casos de lesionados a machetazos por simples discusiones que terminan en hecho sangriento.
También hay uno que les preocupa vuelva a repetirse, como fue el de un parcelero a quien le quemaron la vivienda. Pese a que el caso lo denunciaron a la Policía, dijeron que nadie profundizó en el mismo.
“Aquí han peleado porque se quieren meter a las tierras. El problema es que el Gobierno asignó el pedazo de tierra, después de los plantones, pero no entregó los títulos”, refirió Castillo.