AFP
WASHINGTON.- La desaprobación de la más del 50 por ciento de los estadounidenses a la gestión del gobierno norteamericano en Irak, obligó al presidente George W. Bush a realizar una campaña para cambiar la opinión pública.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, planea emprender una campaña de relaciones públicas durante las próximas semanas, para convencer a la opinión pública de que el país no está empantanado en Irak.
El momento clave de esta ofensiva será su discurso previsto para el 28 de junio, un año después de la transferencia de poder al gobierno provisional iraquí.
Cuatro días antes, Bush recibirá en la Casa Blanca al primer ministro iraquí, Ibrahim Jaafari, en su primera visita a Washington después de las elecciones del 30 de enero.
Con estas dos intervenciones, el mandatario espera convencer a los estadounidenses, cada vez más escépticos, de que Irak avanza por el camino de la estabilización y la democracia.
Además, Bush desea parar en seco el creciente debate sobre la necesidad de establecer una fecha límite para el regreso de unos 130,000 soldados estadounidenses.
“Todos los miembros del gobierno deben hacer más para explicar lo que nosotros intentamos realizar” en Irak, declaró el jueves recién pasado la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.
“Debemos reiterar a la población estadounidense que no se trata de un proceso de Estados Unidos a largo plazo, pero sí de un proceso iraquí que intentamos apoyar”, precisó la secretaria de Estado .
CAMPAÑA EXPLICATIVA
Esta campaña explicativa, que también pretende disipar la lentitud que ha caracterizado al gobierno de Bush al cabo de seis meses de su segundo mandato, se inició ayer con su discurso radial semanal.
“Entramos en guerra ya que fuimos atacados y estamos en guerra hoy ya que existen todavía personas que quieren hacerle daño a nuestro país y a nuestros ciudadanos”, declaró el presidente norteamericano.
“Nuestras tropas enfrentan a estos terroristas en Irak para que no tengamos que enfrentarlos aquí”, destacó .
El presidente descartó definir un calendario para el repliegue de las tropas estadounidenses asentadas actualmente en Irak.
La idea de tener una fecha límite para el retiro de las tropas fue puesta sobre la mesa esta semana por congresistas republicanos y demócratas, quienes desean que se disminuya el número de efectivos a partir de octubre de 2006.
Entretanto, la oposición demócrata ha intentado aprovechar las filtraciones de los medios sobre memorandos británicos confidenciales que sugieren que Bush había decidido derrocar a Saddam un año antes de la invasión, pese a sus afirmaciones de que la guerra podría evitarse.
ESTADOUNIDENSES EN CONTRA
Más de 1.700 soldados estadounidenses han muerto en Irak y, según los más recientes sondeos, la oposición a la guerra va en constante aumento, alcanzando esta semana su más alto nivel.
Una encuesta de opinión publicada el viernes por el diario The New York Times y la cadena CBS News muestra que el 59 por ciento de los estadounidenses desaprueba la gestión del gobierno en Irak, mientras que el 51 por ciento piensa que la invasión fue un error.
Sobre el plan general en el país asiático, sólo el 42 por ciento de los encuestados ve con buenos ojos las acciones políticas del presidente, contrastando con un 51 por ciento que la desaprueba.