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Álvaro Román Rocha, quien trabajó por casi seis años en el consulado de Nicaragua en Miami, Estados Unidos, explicó que él fue nombrado en el cargo por el gobierno de doña Violeta Barrios y el cheque que le dieron, firmado por su cuñado, Guillermo Argüello Poessy, correspondía a su liquidación.
Igual respuesta había dado Argüello cuando LA PRENSA le consultó sobre el cheque a nombre de Román.
Fuentes anónimas hicieron llegar a LA PRENSA una docena de copias de cheques de la Cancillería, firmados por Argüello en tiempos que éste fue viceministro de Relaciones Exteriores. Entre los cheques estaba uno por 7,491 dólares a nombre de Román.
Éste dijo que ese dinero correspondía a su liquidación como funcionario del servicio exterior donde trabajó desde julio de 1993, cuando fue nombrado por la presidenta Barrios, hasta enero de 1999, fecha en que renunció para regresar a residir a Nicaragua.
Román trabaja actualmente para un banco privado de Nicaragua y no tiene actividades políticas, ni vínculos con partidos políticos, según expresó.
ARGËELLO: TODO HA SIDO LEGAL
Por su parte, el contralor Guillermo Argüello Poessy, calificó una vez más de cobardes y canallas a quienes hicieron llegar de forma anónima las copias de los cheques a LA PRENSA.
“Los que te los hicieron llegar saben perfectamente que los comprobantes existen y que todo ha sido legal. Vos crees que si hubiera algo malo estuvieran esperando para acusarme, joderme”, se preguntó Argüello.
El paquete de cheques incluía varios a nombre Argüello y éste aseguró que los mismos eran para viáticos cuando viajaba.