- Ex ministros de Hacienda y ex presidentes del BCN analizan los alcances de la condonación del G8 y la Cuenta del Milenio
- Recomiendan que recursos deben generar producción y menos pobreza
Mario José Moncada y Luis Núñez Salmeró[email protected]
La posibilidad de que Nicaragua logre el perdón de hasta 1,000 millones de dólares de parte del grupo de las ocho naciones más industrializadas del planeta (G8), y reciba 175 millones de dólares en el marco de la Corporación Cuenta del Milenio, de Estados Unidos, deberán concentrar los esfuerzos nacionales como país para lograr que ambos anuncios se hagan realidad a corto plazo.
Así coinciden Eduardo Montealegre y Eduardo Montiel, ex ministros de Hacienda; y José Evenor Taboada y Francisco Laínez, ex presidentes del Banco Central de Nicaragua (BCN), al afirmar que sin duda alguna ambos anuncios “son noticias positivas para Nicaragua”, pero muestran sus reservas en cuanto a la rapidez con que podrían concretarse.
Sin embargo, todos coinciden en que los recursos que Nicaragua dejaría de pagar en servicio de la deuda externa, que sería condonada por el G8, y los que recibiría del plan de ayuda de Washington, deben tener como principal destino el apoyo a proyectos productivos que generen riqueza y empleos para combatir de manera más efectiva la pobreza.
INVERSIÓN PARA GENERAR RIQUEZA
Para Montealegre ambas iniciativas “tienen implicaciones de desarrollo económico, social e institucional”, pero admite que efectivamente para que una de ellas se haga realidad, como es el perdón del G8, tiene que existir un programa económico con el FMI, que de momento se encuentra “congelado”.
“Habrá que esperar mayores detalles sobre ambas iniciativas, en especial del anuncio del G8, pero sin duda alguna abren la posibilidad de invertir estos recursos en la gente”, sostiene Montealegre.
El Gobierno confirmó que el Occidente del país sería priorizado con la inversión de los recursos que compromete la Cuenta del Milenio, y de manera general ha dicho que el alivio de la deuda prometido por el G8 liberará recursos que serían invertidos en proyectos productivos.
Al respecto, Montealegre valora: “Invertir estos recursos en el Occidente del país es una decisión acertada, pues aquí se ubican municipios pobres, pero además con gran potencial agropecuario, pesquero y comercial. Tenemos ahí el eje Puerto Corinto-El Guasaule, de gran importancia para el comercio nacional y regional”, sostiene.
A su juicio “para combatir la pobreza hay que generar riqueza, esto significa fomentar la producción”.
Según el mapa de la pobreza elaborado por el Gobierno, los municipios de Chinandega y León, especialmente los del norte, figuran con altos niveles de pobreza. Ambos departamentos reúnen una población que actualmente rondaría las 830 mil personas según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC).
¿DESEMBOLSOS TEMPRANOS?
Eduardo Montiel, también ex ministro de Hacienda, en principio deja claro que “es muy prematuro comentar sobre la iniciativa del G8, en tanto los jefes de Estado de estos países no se reúnan en julio en Escocia y posiblemente anuncien los detalles” de su plan de condonación de hasta 40 mil millones de dólares para 18 países, incluido Nicaragua.
“La Cuenta del Milenio igual es una excelente noticia, pero habrá que ver qué tan rápido empezarán a llegar los 175 millones de dólares prometidos”, sostiene.
Recordó que a esta iniciativa creada hace tres años por el presidente estadounidense George W. Bush, “se le ha criticado por la lentitud con la que ha operado”.
La Corporación Cuenta del Milenio seleccionó a 16 países que podrían recibir recursos para combatir la pobreza y fomentar el crecimiento económico. Pero en abril pasado, Madagascar se convirtió apenas en el primer país en firmar un acuerdo para recibir 110 millones de dólares, en tanto Honduras lo hizo a inicios de esta semana.
No obstante, Montiel avala la decisión gubernamental de invertir los recursos prometidos por la Cuenta en la zona de Occidente, “donde tendrían un alto impacto productivo”.
José Evenor Taboada, ex presidente del BCN, califica “como extraordinaria positivo” el que Nicaragua reciba un alivio adicional de su deuda externa, pero advierte que “esto estará en dependencia de que el Gobierno y el resto del país cumpla con ciertas condiciones, como la vigencia de un programa económico”.
A su juicio, si tal condonación se concreta “serían recursos que no se irían y bien podrían invertirse en salud, educación e infraestructura para combatir la pobreza”.
ALTA DEPENDENCIA
“Hay que tener cuidado con el optimismo por la posibilidad de recibir fondos de la denominada Corporación Cuenta del Milenio, impulsada por Estados Unidos”, afirmó el ex presidente del BCN, Francisco Laínez, pues aseguró que una de las más graves debilidades que tienen la economía nicaragüense es su alta dependencia de la cooperación externa.
“Nicaragua es el país más dependiente de la ayuda externa del mundo”, aseguró Laínez, citando al ex director del Fondo Monetario Internacional, Michael Camdesus.
Reiteró que es una situación “bastante preocupante si consideramos el poco ahorro interno que tiene el país”.
Es de la idea que es una situación que no contribuye al desarrollo, ya que la cooperación ha estado mal orientada y sin ningún impacto.
LA COOPERACIÓN…
Una vez anunciado que Nicaragua ingresará a la Cuenta del Milenio, hace falta formalizarlo. Una vez logrado, se tiene que firmar el convenio, lo que podría hacerse en julio para luego ser pasada al Congreso de Estados Unidos.
Sin embargo según el economista y ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Francisco Laínez, uno de los grandes errores de la cooperación externa respecto a Nicaragua es ser “demasiado generosa”, ya que fluye sin problemas pero después cada quien hace lo que le da la gana con ella.
Es necesario, apunta, convertirla en un complemento de la producción interna y no un fluido vital para la economía, tal y como es actualmente.
Recordó que hubo momentos, durante el tiempo que estuvo en la administración pública en los años 60 y 70, “que tuvimos que decirle no a los cooperantes”, porque proponían proyectos que no necesitamos o que no tenían ningún tipo de impacto.
De esta forma recomienda que la cooperación debe seguir un patrón ordenado y bien planificado, dirigido a generar desarrollo.
Juan Sebastián Chamorro, director de Inversión Pública de la Presidencia de la República, explicó que en unos cuatro meses podrían darse los primeros desembolsos.
Los proyectos estarán dirigidos principalmente a la construcción de redes viales productivas, ordenamiento de propiedad, fortalecimiento de las capacidades productivas y de comercialización de los productores agropecuarios, protección del ambiente, explicó Chamorro.
“Este es un plan integral destinado a lograr un impacto positivo en las comunidades que serán beneficiadas y son parte de una estrategia de desarrollo amplia”, señaló.
Uno de los componentes es mejorar las cuencas de los ríos Negro y Sinecapa para evitar inundaciones durante la temporada lluviosa o retener agua para la temporada seca, lo que podría servir para la irrigación de plantaciones agrícolas.
Por su parte el sociólogo Cirilo Otero, sostiene que se debe ser muy cauteloso con la denominada Cuenta del Milenio sobre todo porque todavía hace falta cumplir con muchas condicionalidades.