- Inversionista extranjero amenaza con cancelar su negocio porque está cansado de abusos
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
El inversionista iraní norteamericano Frank Labib, propietario de una discoteca, tuvo que pagar 2,700 córdobas para que la Policía Nacional de Estelí pusiera en libertad a cuatro vigilantes que fueron detenidos, luego de expulsar del local a un efectivo policial que alteró el orden en el interior del inmueble.
El teniente Abel Herrera Castillo, vocero departamental de la Policía Nacional de Estelí, informó de la detención de Pilar Rizo, Mario José Benavides Pérez, Antonio Lagos y José Manuel Lindo Rodríguez, guardas de seguridad de la discoteca Tabú.
Herrera reportó que los vigilantes fueron detenidos por el presunto delito de lesiones en perjuicio de Eleuterio Talavera Rugama, suboficial de la Policía Nacional, quien presta servicio en Estelí.
BAJO EFECTOS DEL ALCOHOL
El reporte presentado por el teniente Herrera indica que bajo los efectos del alcohol, el suboficial fue lanzado a la calle, tras recibir una supuesta golpiza que le provocó fractura en la nariz y en varias partes del cuerpo.
ARREGLO
El propietario de la discoteca Tabú, señor Frank Labib, se presentó al complejo policial Boris Vega para solicitar la liberación de los vigilantes detenidos, ya que, según él, quien cometió los actos ilícitos fue el propio policía Talavera Rugama.
Narró que dos policías, entre ellos, Eleuterio Talavera Rugama, ingresaron con lujo de violencia a la discoteca Tabú sin pagar su boleto y luego amenazaron con botellas a los vigilantes, por lo que decidieron expulsarlos del lugar.
PAGÓ AL POLICÍA
Labib dijo que para lograr la libertad de los guardas de seguridad, tuvo que pagarle la cantidad de 2,700 córdobas al suboficial, puesto que éste le manifestó que por las lesiones iba a perder un mes de trabajo.
“Fue una simple lesión que se ocasionó en la nariz, al caerse cuando los vigilantes lo estaban sacando del local, pero no es ninguna fractura, pero yo por ser una persona pacífica tuve que pagarle los 2,700 córdobas”, relató el empresario.
INVERSIONISTA ESTÁ PREOCUPADO
Labib se mostró preocupado y con ánimo de suspender el negocio e irse a otro país.
Asimismo afirmó que ha sufrido muchos abusos y hasta de instituciones como la Policía Nacional que se supone debe garantizar el orden para propiciar nuevas inversiones en la ciudad.