OEA

Pedro Rafael Gutiérrez Doña La visita a Nicaragua en esta semana del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), señor José Miguel Insulza, señala dos aspectos fundamentales. El primero es que ratifica regionalmente la profunda crisis institucional por la que atraviesa el país en estos momentos , a la que hay darle solución. […]

Pedro Rafael Gutiérrez Doña

La visita a Nicaragua en esta semana del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), señor José Miguel Insulza, señala dos aspectos fundamentales. El primero es que ratifica regionalmente la profunda crisis institucional por la que atraviesa el país en estos momentos , a la que hay darle solución. Y la segunda es que tendrá que echar mano de su experiencia política para quitar de una vez por siempre la máscara que cubre un “chanchullo judicial” que tiene sumido al país en una palpable anarquía legal, y por esto, al primer mandatario de la República como fantoche.

Los responsables de la “guatusa jurídica” mostrada sin pena a la sociedad nicaragüense todos los días, son los poca pena del Frente Sandinista y su contraparte del Partido Liberal, quienes han hecho creer que su chanchullo jurídico —entiéndase pacto libero/sandinista— tiene respaldo constitucional y por ello es intocable.

Si bien es cierto que la Constitución Política de un país es “sagrada”, cuando ésta ha sido manoseada y manipulada vulgarmente por grupos políticos para obtener beneficios propios, la sociedad y organismos regionales podrán echar mano del bien común como principio fundamental para salir de la crisis en la que se encuentra sumida la sociedad.

En sociedades democráticas el poder radica en el pueblo, y es este mismo poder el que de la mano con organizaciones como la OEA, puede dar al traste con alianzas político-jurídicas que enfatizan el interés particular sobre el bien común.

La disolución de la Asamblea Nacional como causante de la problemática institucional al legislar descaradamente en beneficio propio y la OEA como garante de una nueva elección de sus miembros, deberá ser la tarea más importante a realizar por Insulza. De lo contrario, su visita se traducirá en una visita más de recomendaciones y cortesía, cortesía que no queremos en este momento, mientras la sociedad nicaragüense aboga por una salida inmediata a la crisis por la que atraviesa.

Cartas al Director

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