Nuestra oportunidad

Xiomara M. Ruiz Las élites depredadoras (FSLN y PLC) de la política criolla nicaragüense en el poder están poniendo en peligro la democracia que inició en los años noventa. Las luchas democráticas y las ideologías están siendo amenazadas. Por un lado, la convicción del ciudadano sandinista ha sido atropellada por las cúpulas que no quieren […]

Xiomara M. Ruiz

Las élites depredadoras (FSLN y PLC) de la política criolla nicaragüense en el poder están poniendo en peligro la democracia que inició en los años noventa. Las luchas democráticas y las ideologías están siendo amenazadas. Por un lado, la convicción del ciudadano sandinista ha sido atropellada por las cúpulas que no quieren que otro líder los represente. ¿Por qué tanta ambición de poder, si tuvieron una década? Denle otra oportunidad a otros líderes que tienen patriotismo, convicción y de verdad que se preocupan por sus compatriotas. Uno de ellos es Herty Lewites, quien es un líder carismático y que respeta las ideologías de los nicaragüenses.

Por otro lado, los ciudadanos liberales también fueron traicionados por su máximo líder y su cúpula. Ellos hablan tanto de libertad y son los primeros que la violentan al no permitir que Eduardo Montealegre represente al PLC en las próximas elecciones nacionales.

Es momento que la sociedad nicaragüense haga un pacto con aquéllos que el mismo pueblo elija. No puede existir el poder político sin la sociedad y no hay sociedad sin poder político y el poder político lo elige el pueblo; el pueblo también tiene poder, así como los elegimos, así también los podemos destituir. Hoy jueves 16 de junio será una fecha histórica porque el pueblo va en busca de su redención, así como pasó en 1979 al derrocar a Somoza y a toda su élite. Ahora nos toca poner en su lugar a estas dos élites depredadoras; pero esta vez sin violencia, ni guerra, sino unidos como hermanos nicaragüenses.

La regeneración requiere un poder político sabio para descubrir el horizonte y seguir la senda del progreso. Juntemos los talentos y la voluntad, así nuestros esfuerzos y energías serán dobles y más poderosas para la buena clara visión del porvenir”.

Basta a la humillación que sufren nuestros hermanos que dejan su país para buscar mejor vida, basta a la separación de nuestras familias, basta de desigualdad social, basta de extrema pobreza, basta de corrupción y atropellos a nuestra dignidad como personas y como ciudadanos. Cuando una sociedad no posee lo básico para vivir dignamente entonces la misma sociedad debe tomar sus propias decisiones.

¡Todos a la marcha pacífica por amor a Nicaragua!

Barrio Monimbó, Masaya

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