Larry Brown (centro), técnico de los pistons de detroit, perdió los dos primeros juegos de la final de la NBA en San Antonio ante los Spurs.

A Brown le gusta menos San Antonio

Técnico de los Pistons tiene malos recuerdos Pablo de JesúsAFP SAN ANTONIO/AFP Después de la segunda derrota frente a los Spurs en la final por el título de la NBA, a Larry Brown, técnico de los Detroit Pistons, le gusta mucho menos San Antonio, una ciudad donde hace como 30 años los aficionados lo recibieron […]

  • Técnico de los Pistons tiene malos recuerdos

Pablo de JesúsAFP

SAN ANTONIO/AFP

Después de la segunda derrota frente a los Spurs en la final por el título de la NBA, a Larry Brown, técnico de los Detroit Pistons, le gusta mucho menos San Antonio, una ciudad donde hace como 30 años los aficionados lo recibieron lanzándole bolas de guacamole.

La noche del domingo fue otra noche de guacamoles para Brown. Los Spurs sencillamente maceraron a sus Pistons como si estuvieran preparando la famosa pasta mexicana, añadiéndoles un sazón argentino llamado ‘Manu’ Ginóbili.

Con 27 puntos de Ginóbili, 15 de ellos en la segunda mitad, los Spurs consiguieron su segunda victoria en la serie al mejor de siete juegos.

“Pienso que no tuvimos el mismo nivel de agresividad que ellos. Fallamos muchos tiros, no pudimos manejar el balón para los tres puntos y nuestro ritmo no fue parejo. Todas esas cosas nos frustraron”, reconoció Brown.

Las ‘espuelas’ texanas, con ventaja de 2-0 en la serie, viajaron este lunes hacia Detroit para buscar los dos triunfos que le darán su tercer campeonato en siete años.

La tradicional pasta de aguacate, típica de la comida mexicana, arruinó a Brown una noche de mediados de los años 1970, cuando dirigía a los Denver Nuggets en la ya desaparecida Asociación de Básquet Americana (ABA), liga que por entonces funcionaba como una segunda categoría de la NBA.

Los Nuggets visitaron San Antonio para enfrentarse al equipo local, los Spurs que entonces jugaban en la arena HemisFair.

“Recuerdo que, en respuesta a algo que había dicho el técnico de los Spurs, Bob Bass, le manifesté a un periodista esta frase: ‘La única cosa que me gusta de San Antonio es el guacamole’”. Por ocho días los aficionados de esa ciudad estuvieron rumiando la afrenta de Brown, hasta que los Nuggets llegaron al partido contra Spurs.

El entrenador recuerda que “esa noche del juego había cerveza a 10 centavos el vaso” y la gente estaba algo achispada. “Tan pronto asomé a la cancha empezaron a tirarme los aguacates. Mi traje estaba todo manchado de marrón por los guacamoles”, indicó.

“En la ABA eso era típico. Fue una experiencia interesante”, subrayó Brown.

Años después Brown pasó a dirigir a los Spurs, pero siempre con un ojo avizor en las gradas. Con el tiempo terminó en Detroit, donde conquistó el único anillo que ostenta hasta la fecha.

Los Pistons están muy lejos de ser el equipo batallador que superó la potencia de Miami Heat en la final de la Conferencia Este, volteando una serie adversa.

“No hicimos ni la mitad de las cosas que hicimos contra Miami e Indiana. Ahora en casa trataremos de enfocarnos más”, dijo Richard Hamilton, estrella anotadora de los Pistons, prácticamente anulado en esta serie por la marca del veterano Bruce Bowen.

De acuerdo a las estadísticas históricas, sólo dos de 26 equipos han podido ganar el título luego de comenzar la serie con dos derrotas en fila. Los Boston Celtics de 1969 y Portland Trail Blazers de 1977 son los únicos que lograron la hazaña.

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