- Según primeros cálculos del Gobierno
Mario José Moncada y María José [email protected]
Nicaragua recibiría el perdón de aproximadamente 900 millones de dólares en el marco del plan aprobado este fin de semana por los siete países más industrializados y Rusia (G8), el cual prevé un alivio total de 40,000 millones de dólares para 18 países pobres, principalmente de Latinoamérica y África, según un estimado preliminar del Gobierno.
La noticia del plan fue recibida con entusiasmo por el Presidente de la República, Enrique Bolaños, pese a que reconoció que este nuevo alivio está ligado a la existencia de un programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que de momento se encuentra “congelado”.
“Los recursos que serán dispensados, y que hubiésemos tenido que pagar, podemos invertirlos en proyectos productivos del país”, reaccionó Bolaños ayer en declaraciones a LA PRENSA.
El viceministro secretario de Cooperación Externa de la Cancillería, Mauricio Gómez, sostuvo que “efectivamente, la deuda multilateral pendiente de Nicaragua con el FMI y el Banco Mundial quedaría perdonada en un cien por ciento”.
Dijo no tener los detalles de los alcances del plan anunciado el sábado, pero explicó que tanto el FMI como el Banco Mundial se habían comprometido inicialmente perdonarle a Nicaragua, durante los próximos 10 años, como máximo el 72.8 por ciento de los 900 millones de dólares de deuda multilateral. Ese porcentaje equivalía a unos 610 millones de dólares.
“Pero al parecer el plan del G8 lanzado este fin de semana, contempla el perdón adicional del 27.2 por ciento restante equivalente a 290 millones de dólares. Por lo tanto, estaríamos hablando de un total de 900 millones de dólares, incluyendo los 610 millones que sin ese plan hubiesen sido perdonados hasta dentro de diez años”, sostuvo Gómez.
Adelantó que esta semana se estarán comunicado con el FMI y el BM “para obtener mayores detalles”, pero añadió que el plan del G8 establece que los países beneficiados deben adoptar medidas para combatir la corrupción, fomentar el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, reducir la pobreza y contar con instituciones transparentes.
Por su parte, Amparo Ballivián, representante del BM en Nicaragua, sostuvo ayer que ellos no han definido los mecanismos con los cuales se va a implementar la decisión del G8.
“En estos momentos ningún funcionario de la institución te va a brindar mayores detalles, ya que no nos hemos reunido; como sabrás, la decisión del G8 se tomó un fin de semana, para la próxima semana sí podremos brindar más informaciones”, prometió.
URGE ACUERDO CON PARLAMENTO
El presidente Bolaños advirtió que el perdón adicional aprobado por el G8 “está sujeto a que tengamos un programa económico con el FMI”, validando así las declaraciones formuladas el sábado por el representante del organismo en Managua, Humberto Arbulú Neira.
Bolaños admitió que el Ejecutivo tiene que mandar a la Asamblea Nacional un paquete de leyes principalmente fiscales y financieras, entre las que se encuentra la Ley de Administración Financiera, que vigilará el bueno uso de los recursos públicos, para poder avanzar en la reactivación del programa con el Fondo.
“Las leyes están listas para ser enviadas en cualquier momento, pero no las hemos enviado porque no ha podido lograrse un acuerdo con la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, mediante el cual diga, así como están estas leyes, las vamos a aprobar”, justificó Bolaños.
Bolaños sostuvo que este paquete de leyes ya fue consensuado entre su administración y el FMI.
“Nosotros tenemos entre 15 a 20 días para reactivar el programa, si no, olvidémoslo, viene un descalabro enorme”, sentenció el mandatario.
APOYO PLC
Consultado sobre la urgencia expresada por Bolaños, el diputado liberal Wilfredo Navarro indicó que su partido apoyará “toda ley que facilite concretar esta condonación y reactivar el programa económico”.
Pero llamó al Gobierno a enviar las leyes necesarias a la mayor brevedad, aunque no comentó la decisión del Gobierno que exige un acuerdo previo con el parlamento para respetar el contenido de estas leyes.
Pero para el diputado de la bancada Azul y Blanco, Jaime Morales, “la condonación es irreversible, todo lo demás es formalismo y carpintería que el Gobierno tiene que hacer”. No obstante, reconoció contradictoriamente que “el no estar dentro de las normas exigidas por el FMI para poder ser beneficiados con esta condonación, sería catastrófico para el país”, indicó.
“Yo no tengo la menor duda de que ambos poderes, Legislativo y Ejecutivo, harán todo lo que tiene que hacerse en el corto plazo, porque nadie es tan irresponsable como para obstaculizar la condonación de una deuda de centenares de millones de dólares”, añadió.
(Con la colaboración de Ricardo Guerrero).