A través de una serie de adquisiciones durante la década del noventa de empresas especializadas en instrumentos de escritura, marcos de fotografías, vajilla, y productos de almacenamiento y de limpieza, combinado con un agresivo lanzamiento de nuevos productos, Newell Rubbermaid, con sede en Atlanta, creó un portafolios de centenares de marcas, operando a través de una red de fabricación y distribución de más de 200 instalaciones.
Aunque los ingresos de Newell han crecido de manera modesta, sus márgenes de operación se han ido reduciendo en los últimos cinco años.
Otros factores como el precio de las materias primas y el ambiente económico en su conjunto han contribuido sin duda alguna al pobre desempeño de Newell, pero la complejidad de su red y la proliferación de componentes marginales han constreñido claramente el incremento de sus ganancias.