- En el inicio del Mundial Sub-20
HOLANDA/ AP
Sin grandes sorpresas y con celebración para el país anfitrión, el mundial juvenil de futbol arrancó ayer con una victoria de Holanda por 2-1 sobre Japón y un empate 1-1 entre Benín y Australia.
Los locales sonrieron desde temprano gracias a sus dos delanteros, Ryan Babel, del Ajax holandés, y Quincy Owusu-Abayie, del Arsenal inglés.
Ambos estuvieron imparables frente a un Japón que apenas ofreció resistencia en la primera mitad y despertó con furia en los minutos finales.
Babel anotó el segundo gol holandés a los 18 minutos gracias a una magistral jugada solitaria de Owusu-Abayie, quien eludió al menos a cuatro japoneses por la banda izquierda antes de servirle el balón a su compañero, quien remató al portero Shusaku Nishikawa en la boca del arco.
La misma dupla estampó su firma en el primer gol de la maquinaria naranja a los siete minutos. Owusu-Abayie se escapó por el lado izquierdo, Babel recibió dentro del área y se la dejó de taco a Ibrahim Afellay para quemar la malla.
Los japoneses parecían desorientados ante el incesante ataque holandés, y apenas despertaron a tiempo en la segunda mitad con un enérgico avance. Sota Hirayama descontó de cabeza a los 68 minutos luego de un centro de tiro libre de Koki Mizuno, y Robert Cullen dejó escapar el empate a los 90 minutos, cuando envió alto un disparo solo frente al portero Kenneth Vermeer.
Pero fueron los anfitriones quienes controlaron el partido para deleite de los más de 20 mil aficionados en el estadio Parkstad Limburg, donde horas antes Benín sacó un empate de oro frente a Australia.
Razak Omotoyossi abrió el marcador a los 32 minutos ante la algarabía de su diminuta hinchada al ritmo de tambores, y Nick Ward empató a los 58 en una segunda etapa en la que los australianos hicieron el gasto y los africanos se defendieron.