- Indocumentados ahora son como delincuentes, critica miembro de Cáritas
Josué BravoCORRESPONSAL/ COSTA [email protected]
Miles de inmigrantes nicaragüenses que anualmente ingresan de forma ilegal a Costa Rica, serán los principales perjudicados en caso de que las reformas migratorias, aprobadas en primer debate por la Asamblea Legislativa, se apliquen tal y como están, según Gustavo Gatica, responsable de la Pastoral de Movilidad Humana de Cáritas de Costa Rica.
Con 30 votos a favor y 9 en contra, el Congreso costarricense aprobó la noche del martes, en primer debate, el expediente 14,269, que corresponde a la Ley de Migración y Extranjería.
Éste es un extenso proyecto que contiene 15 títulos y más de 240 artículos “en los que se estigmatiza al inmigrante como un delincuente, aborda el fenómeno migratorio desde el punto de vista de seguridad nacional y deja indefensos a los ilegales al momento que sean detenidos por las autoridades, entre otras medidas, según Gatica.
NO MÁS MANO DE OBRA ILEGAL
Pero además, según el texto de estas reformas, quedó limitada la contratación de mano de obra ilegal, de lo contrario quien lo haga será sancionado con multas que oscilarán entre dos y hasta doce veces el monto de un salario base, mientras que quienes alberguen a indocumentados y se demuestre que lo hacen con fines de lucro, se les sancionará con una multa que varía entre uno y cinco veces el monto de un salario básico.
Sin embargo, el futuro de estas reformas aún no está definido, dado que los diputados acordaron integrar una comisión especial para verificar si tiene o no roces constitucionales, y será sometida a revisión a la Sala Cuarta Constitucional.
Ante las consultas de LA PRENSA, Gatica, quien además es miembro de la Red de Organizaciones Migrantes, dijo que a nivel de instituciones sociales se sienten desconcertados por la rapidez con que se aprobaron estas reformas, pues se consideraba que no sería discutida mientras no se aprobara la ley de equidad fiscal.
“La universidades públicas, la Iglesia Católica junto con organizaciones civiles y del Gobierno, habíamos hecho propuestas para subsanar vacíos, pero lamentablemente no tuvimos eco entre los diputados”, explicó Gatica.
LEY PUDO HABER QUEDADO MEJOR
Según el funcionario de Cáritas “esa negativa de incorporar las voces de esos sectores escondía el interés de aprobarla pronto, salvo los diputados del PAC (Partido Acción Ciudadana) que vieron desde otro punto de vista esta ley y nos dieron su apoyo. No es que estemos en contra de una nueva ley, sino que consideramos que esta reforma pudo haberse mejorado”, aclaró Gatica.
Según la Dirección General de Migración y Extranjería, en Costa Rica residen legalmente 215,741 nicaragüenses y hay 451 personas en calidad de refugiadas, pero oficialmente no se calcula la cantidad de nicas que entran, viven o salen ilegalmente de este país.