Elízabeth [email protected]
Juan Antonio López Castellón, dueño de la vivienda ubicada en el barrio San Jorge, de Tipitapa, donde el pasado lunes la Policía encontró un buzón de armas, se entregó ayer a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), de la Policía Nacional.
El hombre, quien no había podido ser localizado por la Policía, refirió ante las autoridades de la DAJ que se entregaba porque no se considera culpable.
Alegó en su defensa que el arsenal encontrado en su vivienda y en la de su madre Tomasa Castellón Mairena, pertenece a un comerciante salvadoreño quien se lo dio a guardar sin explicarle de qué se trataba. A cambio, el salvadoreño le habría ofrecido una paga de 3,000 dólares.
López identifica al propietario del arsenal como Nelson Santos, a quien, dijo, conoció en el Mercado Oriental y en varias ocasiones fue invitado por éste a consumir cervezas.
Explicó que decidió remover el arsenal pues estaba consciente de que estaba “muy encima”. El lugar donde la Policía encontró tierra removida fue en una fosa cavada cerca de la sala de su casa, lo cual representaba mucho peligro.
EMBALAJE REVELA QUE NO ERA DE VIEJA DATA
Aunque dijo que las armas tenían años de estar enterradas, el empaque de algunos explosivos como el de los cohetes de RPG-7 denotaban que se trataba de material reciente.
López Castellón desapareció el mismo lunes que la Policía realizó el operativo en su casa y en la de su madre, en el barrio San Jorge.
Un informe final de la Policía Nacional indica que en el lugar recuperaron 146 granadas de RPG-7, 152 cartuchos para lanza granada, tres fusiles AK, dos pistolas automáticas, seis cajas metálicas selladas, cada una conteniendo 700 cartuchos para fusil AK, 10 cajas propulsoras de RPG-7, 45 granadas M-79, nueve granadas de mano RD65, 70 cerrojos de fusil AK, 83 seguros de fusil AK, 38 espoletas de granadas y dinero en efectivo.