- A casi un siglo de existencia, La Casa de las Cajetas de Diriomo introducirá este mes cuatro de sus manjares en la cadena de Supermercados Fiesta, en Texas
Arlen CerdaCORRESPONSAL / [email protected]
Hace 97 años, en Diriomo, una mujer inició una pequeña venta de cajetas de naranja y leche a medio centavo cada cuadrito y logró establecer un dulce negocio en este pueblo.
Así nació La Casa de las Cajetas, una empresa familiar que hoy moderniza su infraestructura y equipos para marchar a la vanguardia con una amplia variedad de sabores en nuevos y mejores empaques e introducirá este mes cuatro de ellos en la cadena de Supermercados Fiesta, en Texas, a través de la exportadora Green World.
Ileana Orozco, encargada de comercialización de La Casa de las Cajetas, asegura que desde febrero de este año iniciaron una inversión de 18 mil dólares para modernizar la infraestructura donde se trabaja la preparación y empaque de las cajetas.
Esta inversión ha incluido embaldosar el piso, cambiar el techo de madera y tejas por uno de perlines y zinc, adquirir recipientes y utensilios de acero inoxidable, reemplazar progresivamente los tradicionales peroles por marmitas que cuestan dos mil 500 dólares cada una, capacitar al personal y dar mantenimiento al local. Todo esto con el fin de cumplir con los requisitos que les permita ingresar de manera directa al mercado internacional.
INICIARÁN EN TEXAS
Asimismo, en abril de este año, participaron en la feria Expo-Comida Latina, en Houston, con apoyo del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI). Fue allí donde se logró el contacto con Green World para concretizar las exportaciones a Estados Unidos que iniciará en Texas, según confirmó a LA PRENSA el presidente de la exportadora, Frank Huezo, quien ayer visitó La Casa de las Cajetas y dio la buena noticia a la familia.
“Ya la cadena de Supermercados Fiesta aprobó la comercialización de estas cajetas… creo que en unos 30 ó 45 días ya podemos introducir los sabores de manjar, zapoyol, leche y batata o camote. Estamos hablando de que ésta es la entrada a un mercado de 38.2 millones de hispanos en Estados Unidos”, dijo Huezo.
Green World lleva 18 años exportando desde Ecuador, Colombia, México, Costa Rica, El Salvador y Guatemala, lo que Huezo define como “productos alimenticios nostálgicos, aquéllo que el hispano conoce y quiere comer, pero no encuentra allá”.
Por supuesto, Huezo explica que este paso aumentará el nivel de producción una vez que las cajetas se establezcan, pero “para precisar eso habrá que esperar”, dice.
En la actualidad, La Casa de las Cajetas invierte unos 24 mil córdobas mensuales en la compra de sus insumos principales: leche, azúcar y frutas, que adquiere en el mismo pueblo. Con ello elaboran unas 500 libras de cajetas en temporada regular y hasta 700 en la temporada alta que comprende de diciembre a febrero.
La cajeta se ofrece en porciones de cuatro onzas y media libra en sabores de naranja, leche, cacao, batata, zapoyol, toronja, cajeta rellena y manjar, y es éste último el preferido por los consumidores. A veces, también se prepara cajeta de café y coco y la oferta regular incluye rosquillas y panecillos picantes.
COMERCIALIZACIÓN INFORMAL
Hasta ahora, la empresa ha logrado posicionarse en el mercado nacional e internacional a través de una red de comercio informal con compradores que revenden el producto en Managua, Costa Rica y Estados Unidos.
“Cada quince o treinta de cada mes, vienen clientes que compran 50 cajas de cajetas de manjar y unas cinco de cada una de las otras y nosotros sabemos que ellos las venden en Managua, incluso vienen de fuera a llevarla para Miami y allá claro que las venden más caro porque pagan más impuestos”, asegura la propietaria, doña Socorro Palacios.
Este tipo de comercio informal ha permitido que estas cajetas diriomeñas sean saboreadas en Costa Rica, Miami, San Francisco, Los Ángeles y Nueva York, sin manejar exportaciones directas como las que iniciarán este mes a través de Green World.
TEMPORADAS DULCES Y AMARGAS
La Casa de las Cajetas, de Diriomo, fue fundada en 1908 por doña Elisa López de Palacios y en 1962 fue asumida por su hija doña Socorro Palacios, actual propietaria.
Desde 1961, la empresa inició contactos con los bancos y participó hasta 1975 en varias ferias nacionales que le permitieron establecer la fama que hoy disfruta ampliamente.
La primera de ellas fue en 1964 en el antiguo Colegio Centroamérica, de Granada, y con este debut se empiezan a empacar las cajetas primero en papel espelmado y luego en plástico transparente, hasta llegar al empaque de cartón ligero y transparencia al centro que hoy ocupan.
Las ferias posteriores en Granada (1965 y 1974), Diriamba (1970) y Managua (1975) les permitieron establecerse en León y Matagalpa y exportar a El Salvador, Honduras y Miami. Para Palacios, ésta fue la época de oro de La Casa de las Cajetas, pero se truncó con el establecimiento del régimen sandinista a inicios de los años ochenta.
La empresa empezó a recuperarse en 1985, pero nunca más volvió a exportar, quizás ahora logre hacerlo con el establecimiento de sus productos en una cadena de 54 supermercados en Texas.
FRENTE AL PARQUE
La Casa de las Cajetas está ubicada frente a la esquina noroeste del parque central de Diriomo. La antigua casa esquinera alta y de estilo colonial es todo un punto de referencia en el pueblo, pero si le cuesta un poco la dirección, un alto árbol de mango ubicado frente a la casa le hará la seña.