- 800 manzanas de maíz y frijoles han sido devoradas por la langosta negra en seis municipios de Nueva Segovia
- El gusano cogollero hace estragos en cultivos de granos básicos de Estelí
Alina Lorío L. yAdolfo Olivas [email protected]
Dos plagas están afectando los cultivos de granos básicos en algunas zonas de dos departamentos del norte del país. La primera plaga es la langosta negra que ha devorado, al menos, unas 800 manzanas sembradas de maíz y frijoles en seis municipios de Nueva Segovia, mientras que en Estelí el gusano cogollero ataca los cultivos de maíz.
La Mocis latipes, nombre científico de la langosta negra, ha afectado a los campesinos de las comunidades de Las Brisas, El Aguacate, La Quemazón, El Tizo, Aguas Calientes y otros ubicados en la llamada zona de tierra caliente, en el municipio de Santa María, Nueva Segovia.
Pequeños agricultores como Justo Maradiaga Jacinto, de El Aguacate; María Nicolasa Aguilar y Cristina Maradiaga, de La Quemazón, lamentaron las pérdidas totales en sus cultivos que con esfuerzo propio y alguna que otra ayuda de organismos como ADRA y la Cooperativa Municipios Unidos, les han brindado en este ciclo productivo.
“La plaga de langosta destruyó las plantitas de maíz cuando apenas habían logrado alcanzar unas tres pulgadas de alto y la semilla del frijol en germinación”, afirmó don Justo Maradiaga, quien además es vicepresidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) en el municipio de Santa María. La mayoría de los afectados son agricultores de una a dos manzanas de tierra aptas para la siembra de granos básicos.
La plaga afecta principalmente pastos o gramíneas, es ocasional y cíclica, es decir, desaparecen por sí sola. Las lluvias es un factor adverso que induce a la disminución drástica de su población.
ENEMIGO COMÚN
En San Juan de Limay, en Estelí, el enemigo común de los agricultores es el gusano cogollero, considerado por éstos como una de las plagas más dañinas que tienen los granos básicos.
Esta plaga atacó los sembradíos localizados en la zona de Walilika, a pocos kilómetros de San Juan de Limay; sin embargo, Luis Ángel Mejía, técnico de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), dijo que el gusano cogollero se ha detectado en otras comunidades del municipio.
Mejía señaló que para su control se necesita del empleo de plaguicidas de alta efectividad, como la cipermetrina, pero que los campesinos carecen de recursos para su compra.
El gusano cogollero, cuyo ciclo de vida oscila entre los 26 a 39 días, ataca los cogollos o zonas de crecimiento del maíz.
El agricultor Presciliano Pérez Díaz dijo que los campesinos se encuentran a la mano de Dios, porque ni siquiera fueron beneficiados con el Plan Libra por Libra, que el pasado 6 de mayo inauguró el presidente Enrique Bolaños, anunciando que beneficiaría a 120 mil productores.
Aseguró que por la falta de agroquímicos el gusano cogollero puede extenderse a otros poblados y podría llegar a ser capaz de devastar los plantíos de maíz.
NO APLICARON INSECTICIDA
El ingeniero Armando Palma, inspector de Sanidad Vegetal del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), en Nueva Segovia, consideró que los daños causados por la plaga se debió a que el productor no realizó a tiempo la aplicación de insecticidas.