Arlen Pé[email protected]
Por culpa del bajo presupuesto no reciben el salario que se merecen. Pero el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes tratará de reconocer la labor de los docentes y premiará el próximo 29 de junio, Día del Maestro, a quienes se han desempeñado mejor en esta tarea.
El MECD seleccionará al mejor docente de las modalidades de primaria, secundaria y formación docente. Los parámetros para evaluar a los maestros son: años de servicio, reconocimientos, trayectoria en cuanto al desempeño laboral y área geográfica de trabajo, títulos, diplomas, capacitaciones recibidas, publicaciones, participación comunitaria, ejemplaridad y una prueba evaluativa.
Para escoger a los mejores maestros se han seleccionado previamente a 16 docentes de primaria, 16 de secundaria y ocho de formación docente.
RECONOCIMIENTO MORAL
Azucena Sánchez, lleva 34 años de ser maestra, ella es de Sébaco y ha impartido clases en escuelas rurales, en niveles de primaria, secundaria y universidad. Además ha sido bibliotecaria.
Actualmente imparte clases en el Instituto Nacional de Sébaco y en la Universidad del Norte de Nicaragua. Ella considera que el magisterio es un sacrificio, pero que lo hace porque le gusta esta profesión.
“Me he sacrificado bastante, el salario no nos ajusta, pero desgraciadamente, como a mí me gusta mi profesión y he visto mi necesidad, he tenido que trabajar en tres turnos para poder sobrevivir”, confesó Sánchez.
Agregó que una de las satisfacciones más grandes que ha tenido es que a pesar del sacrificio de trabajar tres turnos ha podido apoyar a sus hijos que ya son profesionales.
Afirmó que si de algo están claros los maestros es que “el salario es pésimo” y que no está en correspondencia con el trabajo que hacen.
“Las compensaciones no son económicas, son morales, como las cartas de los alumnos mostrando su aprecio”, explicó Sánchez, que está entre los maestros que compiten para el mejor educador de secundaria.
Víctor Álvarez Fuentes, lleva 30 años en el magisterio, él es de Puerto Cabezas y concuerda con Sánchez en que el reconocimiento de esta profesión es más moral que económico.
“Me siento halagado cuando me hacen un estímulo moral”, dijo Álvarez.
Relató que ha trabajado en las zonas rurales y que además ha desempeñado cargos administrativos dentro del Ministerio de Educación.
Actualmente imparte clases en la escuela normal de Luxemburgo.