EFE
PARÍS.- Dominique de Villepin encarnará el “nuevo impulso” prometido por el presidente francés Jacques Chirac, tras el ‘no’ en el referendo sobre la Constitución Europea, con un equipo de pocas caras nuevas y con Nicolas Sarkozy de “número dos”.
En este momento difícil para Francia y Europa, al frente del Ministerio de Exteriores llega el hasta ahora titular de Sanidad, Philippe Douste-Blazy, que, sin experiencia diplomática internacional, reemplaza a Michel Barnier, pero que contará con la ayuda de la ex portavoz de Chirac, Catherine Colonna, como ministra delegada de Asuntos Europeos.
El Gobierno francés, cuya composición fue anunciada ayer por el Elíseo, después de tres días de laboriosas consultas, tiene 31 miembros (16 titulares y 15 ministros delegados), nueve menos que el del impopular Jean-Pierre Raffarin, reemplazado por Villepin.
Más joven y menos femenino —seis mujeres, incluida la nueva cara de Christine Lagarde, que deja un prestigioso bufete de abogados de Chicago para ser ministra delegada de Comercio Exterior—, el equipo de Villepin incluye a 22 miembros del anterior Gabinete, seis de los cuales conservan sus funciones (como Defensa, Economía y Empleo y Cohesión Social), mientras que 16 cambian de puesto.
Muy “chiraquiano”, salvo el grupo en torno a Sarkozy, el Gobierno galo tiene dos prioridades: solidaridad, empleo y economía.
El bando del ‘no’ a la Constitución Europea acusó a Chirac y Villepin de despreciar el mensaje de las urnas.
Sarkozy, rival de Chirac, quien le había obligado a dejar el Gobierno hace seis meses como condición para asumir la presidencia del partido conservador gobernante UMP, vuelve al Gobierno sin perder ese lugar clave para sus ambiciones presidenciales en 2007.