María José Zamora
Recientemente, llegando a un sitio público observé un gran despliegue policial que se movía alrededor de un vehículo y posteriormente caminaban rodeando a un grupo de personas. Me extrañó tanta precaución porque ni el Presidente de la República tiene semejante equipo de seguridad. Casi me voy de espaldas cuando descubrí que a quienes protegían estos policías era al magistrado Roberto Rivas y sus acompañantes.
De verdad que no comprendo los motivos por los cuales el señor Rivas se moviliza con semejante séquito de policías. Me pregunto: ¿a quién o a qué teme?
En todo caso espero que los gastos para mantener este equipo de seguridad salgan del bolsillo del señor Rivas y no de los contribuyentes. Es un problema serio si con la escasez de policías que tiene el país al supernumerario grupo de magistrados y contralores se les ocurriera tener este tipo de seguridad.
Psicóloga