Un negocio propio

Héctor Somarriba Rubí Probablemente la mayoría de nosotros hemos comentado con familiares y amigos sobre la posibilidad de poner nuestro propio negocio; desde instalar una pequeña pulpería en nuestra casa hasta montar un negocio que combine diferentes productos y servicios bajo un mismo techo. Seguramente hayan escuchado historias de empresas transnacionales que tuvieron sus orígenes […]

Héctor Somarriba Rubí

Probablemente la mayoría de nosotros hemos comentado con familiares y amigos sobre la posibilidad de poner nuestro propio negocio; desde instalar una pequeña pulpería en nuestra casa hasta montar un negocio que combine diferentes productos y servicios bajo un mismo techo. Seguramente hayan escuchado historias de empresas transnacionales que tuvieron sus orígenes en el garaje de una casa. Todas parecen tener algo en común: el arduo trabajo al hacer las cosas de una manera diferente.

Tener la visión de establecer su propio negocio es un buen comienzo pero apenas el inicio y no lo suficiente para comenzar a trabajar en la consolidación de este proyecto personal. Algunas personas logran materializar su visión más rápidamente que otras. El resto pasan el resto de sus vidas esperando el “momento adecuado” para convertir su visión en una realidad sin darse cuenta de que envejecen rápidamente antes de poder lograr lo que quieren.

La decisión de iniciar un negocio propio probablemente signifique creer en lo que nunca ha sentido y confiado, ya que ciertos patrones de costumbre y estabilidad generan comodidad y conformidad con lo que ha logrado hasta el día de hoy. Tomar las precauciones necesarias antes de entrar a lo desconocido, la reflexión y el desprendimiento de terrenos conocidos y de lo común, es el primer paso que se debe tomar.

La capacidad creativa debe emerger de sus adentros canalizando todos sus esfuerzos hacia ese único objetivo. Debe estar preparado a la probabilidad de que también surjan patrones y modelos o esquemas mentales que generan el temor al fracaso al darse cuenta que se encuentra en terrenos desconocidos. Pero la lucha contra este temor debe ser vencida para finalmente “lanzarse al vacío” si lo que quiere es ser su propio jefe mientras gana dinero.

Las opciones son pocas, de hecho, únicamente existen dos: darse por vencido antes de verdaderamente haber intentado o lanzarse al vacío. Su determinación, voluntad y el deseo de hacer que las cosas sucedan de acuerdo a su visión es vital para echar a andar su proyecto personal. Pero lo más importante es la confianza en usted mismo como la única fuerza que le puede llevar a hacer lo que sea necesario para vencer el temor a lo desconocido e iniciar su propio negocio. Personas llenas de confianza son las que más rápidamente alcanzan sus objetivos sin sufrir trastornos al hacerlo. Son personas que aprenden rápido y que movilizan más eficazmente su aprendizaje. La confianza en ellos mismos es la fuente de la creatividad empresarial que los empuja a convertir una visión de negocio en una realidad.

Termino citando al escritor estadounidense Ralph Waldo Emerson, quien dijo una vez que “lo que está detrás y lo que está delante de nosotros es nada comparado con lo que tenemos dentro”.

El autor es licenciado en Mercadeo

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