Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
Analistas nicaragüenses coincidieron en que el rechazo de los ciudadanos de Francia a la primera Constitución de la Unión Europea, no afectará a Nicaragua, a pesar de que en el plano internacional se dice que podría provocar una crisis en el continente europeo.
El filósofo y analista político Alejandro Serrano Caldera, estimó que las relaciones entre Europa y Nicaragua se mantendrán normales y que los programas aprobados no tendrán ningún retraso.
“No creo que sufran alteraciones”, indicó Serrano Caldera.
El también analista Aldo Díaz Lacayo sostuvo que el único inconveniente que podría suceder es el relacionado con la aprobación de programas de apoyo que están en proceso de creación.
Añadió que la Unión Europea mantendrá su práctica de cooperación a nivel regional y no con países particulares.
“Ellos insisten por ejemplo, en el caso de Centroamérica, de llevar a cabo una relación de la Unión Europea con Centroamérica y creo que eso no va a cambiarse”, alegó Díaz Lacayo.
En un foro que se realizó en Nicaragua la semana pasada, en el cual se analizaron los alcances del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, firmado entre Centroamérica y la Unión Europea en octubre del 2003, el economista Alejandro Arauz sostuvo que el aporte de los países de Europa al istmo centroamericano ascenderá entre los años 2002-2006 a más de 675 millones de euros (más de 840 millones de dólares), de los cuales Nicaragua percibirá una cifra similar a los 320 millones de euros, la mayor cantidad entre las naciones de la región.
En Nicaragua se encuentra el senador francés André Ferrand, acompañado por Marie Hélene Pontvianne, de la Asamblea General de Franceses en el Extranjero, para efectuar reuniones con sus compatriotas y distintas organizaciones e inversionistas.
IMPACTO RELATIVO
Serrano Caldera y Díaz Lacayo dijeron que el impacto del no francés a la primera Constitución de la Unión Europea, podría ser discutido.
“Se estaba construyendo una supranación, esto lo detiene relativamente”, señaló Serrano Caldera.
“No creo que detenga la integración de la Unión Europea, no lo creo, porque ese es un proceso muy largo, de vieja data y que no tiene más destino que irse consolidando e incrementando”, manifestó Díaz Lacayo.
El analista agregó que el proceso de conformación de la Constitución europea podría diferirse un poco, pero no tendrá un impacto trascendental en el fortalecimiento de la Unión Europea.
Las consecuencias políticas y económicas del no en el gran país impulsor de la construcción europea son resumidas por el “Centre for European Reform” como un freno en las reformas económicas en Francia, una pérdida de confianza en el euro en el mercado de bonos, un descenso en el valor de la moneda única, un alza de los intereses, un frenazo a las incorporaciones a la UE (Croacia, Turquía, Serbia y Montenegro, Macedonia…), más división interna o la creación de la Europa a varias velocidades.
El eurodiputado Ignasi Guardans opina que “la confianza en el proyecto europeo quedará tocada”.