Lic. Carlos Alberto Cerda Gaitán*
La muerte de dos personas, causadas por un accidente automovilístico en la carretera Masaya debe hacernos reflexionar acerca de las actividades que durante los últimos años se realizan en ésta: carreras ilegales de autos, por cierto autos modificados.
La sociedad civil y las autoridades competente estamos llamados a buscar medidas para evitar que continúen ocurriendo hechos como estos. Lo malo no son las carreras, sino donde se realizan.
Sería bueno promover la construcción de un autódromo, pues hay demanda para ello. No obstante, debemos mostrar nuestro reproche a aquellos que toman el timón y aceleran los vehículos y se lanzan a correr por las calles donde también transita gente que sale tarde de su trabajo y regresa a casa como Fermina Iglesias, quien seguramente al día siguiente acudiría al acto del día de las madres de su hijo o hija.
¡Qué descanse en paz Fermina Iglesias!
* Consultor