- Para enfrentar un racionamiento energético y garantizar la atención de los servicios básicos de salud
- Arzobispo de Managua advierte que apagones serían dramáticos
Luis Alemán [email protected]
El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, se mostró preocupado ante un posible racionamiento del servicio de energía eléctrica que, según él, sería dramático para los sectores más pobres que utilizan los hospitales capitalinos.
Brenes visitó ayer a los pacientes internos en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, a quienes llevó el mensaje de sanación a través de la unción de los enfermos y compartió con ellos un oficio religioso en la capilla del hospital.
“Nosotros ofrecemos nuestro esfuerzo intelectual a los enfermos, pero necesitan el mensaje espiritual de misericordia que trae el Arzobispo”, afirmó el doctor René Quezada, director interino del Hospital Antonio Lenín Fonseca, tras comentar la visita de Brenes.
DRAMÁTICO
Un racionamiento de energía “sería dramático para la vida”, dijo el Arzobispo de Managua, quien urgió al Gobierno y a las autoridades encargadas de analizar el problema energético a “buscar alternativas para que los sectores más débiles no sean afectados”.
“Creo que todos debemos aportar un grano de esfuerzo para buscar una solución que beneficie a los más débiles”, aseguró el Arzobispo, quien llamó a pensarlo muy bien antes de tomar una decisión que afecte la vida de los enfermos.
AFECTACIÓN GRANDE
Mientras tanto, los directores de los hospitales Fernando Vélez Paiz y Antonio Lenín Fonseca se mostraron preocupados ante la posibilidad de un racionamiento de energía eléctrica y aseguraron que a pesar de tener fondos para la compra del combustible que necesitan las plantas de emergencia, no están en la capacidad de enfrentar un racionamiento.
“Habría gastos extras en el funcionamiento de las plantas de emergencia”, señaló el doctor Julio Flores, director del Hospital Fernando Vélez Paiz.
SIN CAPACIDAD
Declaró que en el caso del hospital que él dirige, difícilmente podrían enfrentar un racionamiento de energía, debido a los altos costos que implica el funcionamiento de la planta de emergencia, donde se tendría que aumentar hasta en un 80 por ciento el presupuesto que actualmente está aprobado para la compra de combustible.
SIN COMBUSTIBLE
En el Hospital Fernando Vélez Paiz, la planta eléctrica de emergencia consume 15 galones de diesel por hora. Al día consume 90 galones, lo que implica que al mes se gastarían 2,700, pero el hospital sólo tiene presupuestada la compra de 584 galones de combustible.
“Tendríamos un déficit que provocaría un gran impacto en el sistema de salud”, dijo Flores. “Dentro del racionamiento lo ideal sería que los hospitales fueran afectados en horas de poca atención, como después del mediodía”, sugirió el doctor Julio Flores, director del Hospital Fernando Vélez Paiz.
En el caso del Hospital Antonio Lenín Fonseca, existen fondos para la compra de combustible, pero según el doctor René Quezada, director interino, se tendrían que aplicar medidas internas para el uso de la energía, coincidiendo con el director del Vélez Paiz, para priorizar la cobertura de la ruta crítica. «En el hospital tenemos fondos para el combustible de la planta de emergencia, pero sólo para el mes de mayo», advirtió Quezada.