- Jurado declara inocentes a 4 hombres que participaron en una balacera que dejó 4 muertos en Bluefields
- Fiscalía no exigió presencia de testigos, y Policía dice que un acusado había reconocido el negocio narco
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
No culpables. Así resultaron cuatro de los supuestos ocho narcotraficantes que se enfrentaron a balazos el pasado 17 de febrero en un barrio de la ciudad de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
En el duelo murieron acribillados los chontaleños Cruz Balbino Díaz García y Augusto Aróstegui, y los blufileños Richard Joseph y José Daniel Salablanca.
La matanza ocurrió varios meses después que otros elementos no identificados por la Policía Nacional asesinaran cruelmente a cuatro oficiales de la Policía de Bluefields, en las oficinas de esa institución.
El jurado de conciencia compuesto por tres mujeres y tres hombres, todos de Bluefields, decidieron después de escuchar los alegatos del Ministerio Público y la defensa, que los acusados Santos Avilés, Gregorio Rodríguez, Rafael Mairena y Lorenzo Padilla, este último dueño de la vivienda en la que ocurrió la matanza, son inocentes.
La absolución ocurrió en la sala de audiencias del Juzgado Penal de Bluefields, ante decenas de pobladores que llegaron a presenciar el juicio oral y público, considerado por algunos como “trascendental” para la justicia costeña. Sólo dos testigos civiles llegaron al jurado, además de los policías que vieron el caso.
FISCALÍA SE DURMIÓ
Ellen Lewis, Juez Penal de Juicio de Bluefields, dijo que el 18 de mayo un jurado de conciencia emitió un veredicto de no culpables a los acusados. “El jurado es de conciencia, ellos dieron ese criterio racional”, afirmó.
“La Fiscalía no pidió la presencia de los testigos a través de la fuerza pública. Ellos saben por qué no lo hicieron, tal vez se dieron cuenta a última hora que los testigos no estaban en Bluefields. El caso (matanza en Bluefields) se les estaba venciendo y creo yo que ellos (la Fiscalía) vinieron al juicio con lo que tenían”, observó Lewis.
Añadió: “Me he fijado que en casos de relevancia, cuando realizamos el juicio, diez minutos antes el fiscal pide 10 minutos de receso porque se da cuenta que sus testigos no están. Presumo yo que estas cosas pasan a última hora. Puede ser que los fiscales no tienen contacto con los testigos, pero eso también es responsabilidad de los testigos de hacer presencia”.
TODOS ESTABAN PEGADOS
Según Erick Delgadillo Castro, jefe de Relaciones Públicas de la Policía de Bluefields, Lorenzo Padilla, propietario de la vivienda donde se realizó la matanza, declaró que Gregorio Rodríguez llegó a su vivienda el día miércoles 16 de febrero para pedirle que le prestara su casa para realizar la transacción de drogas, a lo que él accedió.
“Querían trasegar seis kilos de cocaína. Aparentemente el grupo vendedor entregaría droga falsa (tacos de jabón presuntamente), hubo una discusión cerca del comedor de la casa y vino el tiroteo. En la escena del crimen encontramos dos pistolas; un revólver mágnum 22 y otro calibre 22, de barril. Parece que una de las partes se dio cuenta que los estaban estafando”, declaró en su momento Delgadillo.
Después del incidente (matanza del 17 de febrero) una testigo de la Policía declaró a LA PRENSA que “vimos todo lo que estaba pasando, porque conocemos bien a Lorenzo Padilla (tiene antecedentes penales). Cuando se escuchaban los balazos observamos a tres señores (campesinos) que iban huyendo de esa casa, corrían realizando disparos”.
“No sabemos quiénes son. Esa gente no es del barrio. Dicen que son del lado de Juigalpa”, dijo otro testigo que por motivos obvios omitimos su identidad y, que a última hora decidió no presentarse en el jurado oral y público, en el que absolvieron a los cuatro participantes de la masacre en Bluefields.
FISCALÍA DESARMADA
La judicial costeña Ellen Lewis dijo que en los casos de relevancia (narcotráfico y asesinato) los testigos se van del lugar o no quieren declarar y, a última hora, la Fiscalía queda desarmada. En el caso de la balacera entre supuestos narcos “la Fiscalía no pidió la presencia de los testigos a través de la fuerza pública”, afirmó.