Anne Pérez [email protected]
Hay niños con discapacidades motoras a quienes, para su rehabilitación, les orientan el uso de aparatos metálicos, elegantes y costosos, pero que realmente causan más daños que beneficios a los niños.
Según el biólogo y autor de varios libros de rehabilitación, David Werner, podrían haber mejores resultados en la rehabilitación del niño con sólo arreglar barras paralelas hechas de palos de monte, o utilizando plástico de baldes en la elaboración de sillas de rueda o muletas.
“El objetivo es encontrar soluciones efectivas a bajo costo, utilizando cosas que se tienen a disposición en el medio ambiente”, dijo Werner.
Hay mucho que hacer con los materiales que tienen en casa, y que no son de segunda clase, muchas veces son de igual calidad y mayor función porque además es un proceso inclusivo en el que participa toda la familia, aseguró Werner.
REHABILITACIÓN EN CONVIVENCIA
El biólogo de formación afirma que “los discapacitados tienen que ser líderes en el proceso de rehabilitación, para lograr mejores resultados”.
Werner critica que muchos médicos recetan tecnologías para la rehabilitación de deficiencias motoras sin tomar en cuenta qué dice o piensa el niño. “Pero la rehabilitación debe ser un proceso de convivencia”, aseguró Werner.
Es muy importante, advierte Werner, que se incluya a la familia y a los niños en el proceso de rehabilitación.
“Quisiéramos que las mismas familias aprendan más sobre las necesidades de sus hijos y que ellos mismos, los discapacitados, jueguen un papel más céntrico en la toma de decisiones de lo que necesitan para su rehabilitación”.
Alonso Porras, secretario ejecutivo de Los Pipitos aseguró que después de los talleres que Werner brindó a responsables de los centros de educación temprana, médicos y docentes de escuelas, crearán una red de consejeros familiares para orientar el proceso de rehabilitación.