- Tomaban licor, discutieron y luego sonó el disparo mortal
- El balazo le penetró en la nariz y salió detrás de la cabeza, minutos después murió en el Lenín Fonseca
Elizabeth Romero yLuis Alemán [email protected].
El alcohol estuvo de por medio en la muerte del joven Douglas González Medrano, de 29 años, ocurrida a las 1:00 a.m. de ayer viernes en un predio propiedad de una empresa llamada Crecida, ubicado en la Cuesta del Plomo.
Tanto González Medrano como el autor del disparo formaban parte de un equipo de seguridad, encargado de la vigilancia de la propiedad.
El autor del disparo fue identificado como Luis Francisco Tórrez Aguirre, de 33 años, quien además era el jefe del equipo de vigilantes, integrado por seis personas, cuatro de las cuales supuestamente descuidaron su objetivo para dedicarse al consumo del licor durante parte de la noche.
LA DENUNCIA
La información que tiene la Policía del Distrito Uno de Ciudad Sandino señala que Tórrez Aguirre molesto por una discusión sostenida con su víctima, sacó su revólver Taurus, calibre 38 y descargó un solo disparo en la cara de su compañero de armas, quien cayó gravemente herido y poco después falleció en la sala de emergencias del Hospital Antonio Lenín Fonseca.
TOMARON LICOR
Pedro José Portocarrero, miembro del equipo de vigilancia al que pertenecía el fallecido, relató que la tarde del jueves habían recibido su salario y que Luis Francisco Tórrez, Héctor Hernández, Francisco Obando y Douglas Medrano González, compraron licor y se pusieron a tomar en el punto de vigilancia.
Al terminarse el licor se fueron a comprar cervezas.
Después de consumirlas y cuando ya estaban ebrios, los vigilantes Héctor Hernández y Francisco Obando se retiraron del lugar.
LA DISCUSIÓN
Al calor de los tragos, Luis Francisco Tórrez y Douglas Medrano se quedaron en el sitio y comenzaron a discutir, al extremo que Tórrez sacó su revólver y amenazó a su compañero de trabajo; éste minimizando el hecho le gritó que: con esa arma le habían cortado el ombligo.
Casi de inmediato se escuchó un disparo, mientras Medrano caía al suelo sangrando de su rostro.
El victimario sorprendido por el hecho exclamó que había matado a Francisco, mientras repetía que no había querido matarlo, luego tiró el arma homicida que quedó en medio de las latas de cervezas vacías, salió a la carretera y escapó del lugar con rumbo desconocido.
MADRE PIDE JUSTICIA
En medio del llanto, Soledad González Garache, de 64 años, madre del vigilante Douglas Medrano González, demandó que se haga justicia por la muerte de su vástago.
Relató que a eso de las 8:00 a.m. de ayer fue informada de la tragedia por uno de los empleadores del fallecido.
“Su hijo murió, lo tiró un compañero de trabajo, que se le fue el tiro”, recordó la madre que le informaron en su casa en el barrio 8 de Marzo.
“Qué no pueden decir ahora muerto… Él que está vivo va a buscar cómo defenderse, porque el que está muerto no va a decir nada”, dijo González.
La mujer lamentó que su hijo fallecido era el único que le ayudaba económicamente. Por lo que pidió apoyo de la empresa.