Benjamín Guerra
El Movimiento por Nicaragua debería proponer temas específicos. Uno clave es el Consejo Supremo Electoral. Lo escrito por Eduardo Enríquez en su columna Blanco y Negro del pasado sábado 14 de mayo es no solamente un desafío para sanear el método constitucional de elegir a los miembros del CSE, para los integrantes del Movimiento por Nicaragua y otros grupos afines que pregonan de sus luchas cívicas para botar del poder político a los partidos pactistas; sino que también vendría a despejar dudas, a todos los nicaragüenses, de la sinceridad cívica de sus integrantes y de sus propósitos políticos por el futuro bienestar de nuestra Patria.