- Marena se queja, Texaco reclama y PGR no acusa
José Adán [email protected]
Y dos años después, el caso del derrame de la Texaco sigue siendo tema de “boleo” de una institución a otra, y la empresa transnacional Texaco sigue sin pagar al Estado por los daños ocasionados al medio ambiente.
Ayer el procurador del Medio Ambiente, Lizandro D’León Mairena, dijo que la Procuraduría General de la República no acusaría por la vía penal a la compañía Texaco, mientras el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), no cuantifique en valor monetario, los daños ocasionados al patrimonio natural del país, por el derrame de 5,283 galones de combustible que una estación de Texaco provocó hace dos años en las cercanías de la colonia Unidad de Propósitos, al norte de Managua.
El funcionario dijo que para que exista una acusación penal con propuesta de indemnización al Estado, y con solicitud de resarcimiento de daños, el Marena debe realizar un estudio que establezca el monto del daño ocasionado al Estado.
PONERLE PRECIO AL ASUNTO
“El Marena debe decir, por ejemplo, en cuánto se calcula el daño al agua que se contaminó bajo la superficie, y nosotros con ese dato, formamos la demanda”, dijo D’León.
La semana pasada, justo cuando el caso del derrame de 5,283 galones de gasolina cumplió dos años, el Marena prácticamente se declaró incapacitada para obligar a la Texaco a resolver el problema, y dijo que todo estaba en manos de la Procuraduría para que ésta, por medio de un juicio penal, obligara a la compañía transnacional a indemnizar al Estado.
La queja del Marena provocó, inmediatamente, el reclamo de Texaco, quien por medio de su representante en Nicaragua, Juan Carlos Habed, acusó a la institución ambiental de ocultar los esfuerzos que supuestamente ha hecho la petrolera para resolver el problema.
Lo que sí puede hacer la Procuraduría, dijo D’León, es impulsar un juicio ejecutivo ordinario con obligación de hacer, contra Texaco, para que esta compañía se someta a las resoluciones del Marena y cumpla las disposiciones ambientales.