Todos quieren un pedazo de Denis Espinoza. El arquero celebra con los aficionados luego que el Diriangén captura el título.

Desbordada

Diriamba recibió como pocas veces al Diriangén Francisco Jarquín [email protected] Diriamba celebró como nunca el título del Torneo de Clausura y el Campeonato Nacional de Futbol número 24 que ganó el Diriangén, luego de vencer al Parmalat 3-2 en ronda de penales. Más de 20 mil personas, algunos en sus vehículos, otros en las aceras […]

  • Diriamba recibió como pocas veces al Diriangén

Francisco Jarquín [email protected]

Diriamba celebró como nunca el título del Torneo de Clausura y el Campeonato Nacional de Futbol número 24 que ganó el Diriangén, luego de vencer al Parmalat 3-2 en ronda de penales.

Más de 20 mil personas, algunos en sus vehículos, otros en las aceras de sus casas o las calles, ovacionaban, gritaban y coreaban porras a sus hijos predilectos: los Caciques del Diriangén, a su arribo el domingo por la noche a la ciudad que los vio nacer precisamente hace 88 años, un 15 de mayo de 1917.

“Fue increíble cómo la gente se desbordó para recibir y viajar con el equipo después de la coronación. La caravana de vehículos iniciaba en Las Cuatro Esquinas a seis kilómetros de Diriamba y llegaba hasta la entrada de la ciudad”, cuenta Roberto Abud Cruz, vocero de los campeones.

Esos muchachos que subieron al techo del bus que los trasladó a Diriamba para gozar de la algarabía de la gente, hora y media antes fueron los protagonistas de un dramático juego que le devolvió a esa ciudad el orgullo de ser campeones nacionales después de cinco años de ayuno.

Atrás habían dejado momentos difíciles como la ronda de penales, algunas piedras que les tiraron luego que se coronaran en el Estadio Olímpico del Injude, pero que valían cualquier reacción, incluso las lágrimas que derramaron jugadores, incluyendo el técnico Mauricio Cruz minutos después que anotara Franklin López el penal del triunfo.

Después de casi 30 minutos que duró la entrada a la ciudad por la enorme cantidad de vehículos que se acumularon, la caravana recorrió las principales calles hasta llegar a la Basílica de Diriamba, donde el párroco de la iglesia abrió las puertas para que jugadores, técnicos, afición y directivos le agradecieran al patrono San Sebastián por el triunfo.

La mejor forma de hacerlo fue entregarle el trofeo en el propio altar al patrono, sitio en el que estará hasta el jueves cuando se celebre una misa de acción de gracias.

Terminado el momento religioso, la multitud que por supuesto no alcanzó en la iglesia, se trasladó al parque central para celebrar con una fiesta el campeonato nacional y el aniversario 88 del Diriangén.

MUCHOS VIDRIOS QUEBRADOS

Los directivos del Diriangén se quejaron que a la mayoría de los 15 buses que viajaron a Managua para la Final, les quebraron los vidrios.

“17 vidrios fueron los quebrados entre los 15 buses que viajaron a Managua con la afición del Diriangén, eso fue producto a la cantidad de piedras que les tiraron a los buses cuando salíamos del Estadio Olímpico del Injude rumbo a Diriamba”, expresa Roberto Abud Cruz, directivo del Diriangén.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí