- La mayoría estaban maniatados y con impactos de bala en la cabeza
- Condolezza Rice realizó sorpresiva visita a Irak y pide paciencia a los iraquíes
AP
BAGDAD.- Los cadáveres de al menos 30 hombres aparentemente asesinados fueron encontrados en tres lugares distintos de Irak, y al menos ocho iraquíes murieron ayer domingo por ataques con bombas y disparos desde vehículos, dijeron las autoridades.
Los cadáveres incluían a 10 soldados iraquíes. Entre los ocho fallecidos en ataques se encontraban un importante funcionario del Ministerio de Industria, su chofer y un clérigo chií.
Los ataques tuvieron lugar el mismo día que la secretaria de Estado norteamericana, Condolezza Rice, efectuó una sorpresiva visita a Irak para reunirse con líderes del nuevo gobierno nacional y pidió paciencia a los iraquíes, cansados de las reiteradas explosiones y de la inseguridad.
La Infantería de Marina, en tanto, indicó que una ofensiva de siete días cerca de la frontera con Siria para desterrar a partidarios del miliciano jordano Abu Musab al-Zarqaui terminó el sábado en la noche con un saldo de más de 125 insurgentes muertos, otros tantos heridos y 39 detenidos que podrían aportar información de inteligencia valiosa.
No se aportaron otros detalles sobre los detenidos.
También fallecieron nueve marines y 40 resultaron heridos durante la Operación Matador, una de las más importantes desde la ofensiva estadounidense en Faluya en noviembre.
El operativo tuvo lugar en medio de un incremento de ataques insurgentes que han matado a más de 450 personas en sólo dos semanas desde que fue anunciado el primer gobierno elegido democráticamente.
Los insurgentes continuaron con sus ataques el domingo en una campaña al parecer interminable que busca desestabilizar al nuevo gobierno iraquí y sacar del país a las fuerzas extranjeras.
Pistoleros que se desplazaban en dos vehículos mataron a tiros al coronel Jassam Mohammed al-Lahibi, funcionario del Ministerio de Industria, y a su chofer, en el vecindario de Ghazaliya, en el oeste de Bagdad, dijeron la policía y funcionarios del Ministerio del Interior.
Un importante clérigo chií, jeque Qassim al-Gharaui, y su sobrino también murieron por impactos de balas en otro ataque desde vehículos en el vecindario Nuevo Bagdad, de la capital, de acuerdo con el teniente coronel policial Ahmed Aboud.
Tres grupos de hombres, la mayoría vendados, maniatados y con impactos de bala en la cabeza, fueron encontrados en Bagdad y en otros lugares ubicados al sur y al oeste de la capital.
La policía descubrió los cadáveres de 13 hombres asesinados, la mayoría de ellos de unos 20 años, que yacían boca abajo en una tumba poco profunda en la barriada Ciudad Sadr del este de Bagdad, controlada por chiíes, expresó el teniente coronel policial Shaker Wadi al-Maliki.
Residentes locales dijeron que vieron a personas que se desplazaban en un camión y que arrojaron los cadáveres el domingo temprano y luego los cubrieron con tierra, de acuerdo con otro policía, el teniente coronel Hafid Maan.
Un fotógrafo de la AP vio los cadáveres maniatados y vendados y al menos tres heridas de bala en la cabeza.
Los hombres vestían ropa civil, pero no tenían documentos para identificarlos.
La policía hizo un descubrimiento similar el sábado en la noche en Huqoul, población del área de Latifiya, a unos 40 kilómetros al sur de la capital, dijo el capitán policial Muthna Jalid Ali.
Encontró los cadáveres de 11 hombres con sus manos atadas detrás de la espalda e impactos de bala en la cabeza, arrojados en una granja de pollos deshabitada, según el capitán policial Muthna Jalid Ali y un periodista de la AP.
Al parecer eran dos de ellos eran parte de un grupo de 11 choferes de camiones secuestrados en el área el mes pasado.
En la ciudad de Ramadi, a unos 115 kilómetros al oeste de Bagdad, fueron encontrados el sábado los restos de 10 soldados iraquíes, dijo un comunicado del Ministerio del Interior.
Sus cuerpos fueron arrojados en el área de Abu Obeid, en el este de Ramadi, indicó el comunicado sin aportar otros detalles.
TRANSFERENCIA DEL PODER
La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, aseguró ayer en Bagdad que la estrategia de su país se basa en transferir el poder y la responsabilidad al Gobierno iraquí, cuando su Ejército pueda asumir la seguridad en el país.
«Ahora entrenamos a las fuerzas de seguridad iraquíes para que desempeñen, lo antes posible, un papel importante en el mantenimiento de la seguridad», afirmó Rice en una rueda de prensa con el primer ministro iraquí, el chií Ibrahim al Yafari.
Rice insistió que la presencia de las tropas multinacionales en Irak seguirá hasta que ese país pueda defenderse por sí mismo, y expresó su esperanza de que se alcance ese objetivo lo más rápidamente posible.
La secretaria de Estado también aseguró que Irak se enfrenta con terroristas violentos, que tratan de detener el proceso político puesto en marcha en el país.
DETONACIONES
En el centro de Bakuba detonaron dos explosivos con una diferencia de cinco minutos en una concurrida calle, mientras los residentes iban a trabajar. Cuatro personas murieron y 37 resultaron lesionadas, dijeron fuentes hospitalarias. Unos 20 minutos después, al menos siete morteros golpearon un área residencial del centro de esa ciudad, dañando cinco viviendas y lesionando a tres hombres y una mujer.