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El parlamento aprobó ayer en su totalidad la reforma a la Ley de Seguridad Social, en medio de una advertencia de la presidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), Edda Callejas, quien denunció que posiblemente algunos legisladores estén interesados en hacer negocios con “las empresas mutuales”.
Las empresas mutuales son cooperativas de salud que serán promovidas por el INSS, para dar cobertura al sector informal y rural del país, explicó Callejas.
Precisamente eso llamó la atención de la funcionaria, que los diputados en la reforma a la Ley de Seguridad Social hayan establecido que el INSS sea el “promotor” de las empresas mutuales, en vez de dejarlo como encargado de contratar a las que cumplan con los requerimientos del Ministerio de Salud.
“Ahí es donde vemos las intenciones futuras de algunas personas que están moviéndose a que entre en el mercado de las empresas médicas, el concepto de las mutuales”, dijo Callejas, quien criticó que el INSS pueda asociarse directamente con instituciones proveedoras de servicio.
“Eso, señores, es un conflicto de interés. Lo que veo es a algunos, volvemos otra vez…, las instituciones futuras de muchos, muchos aquí presentes también (parlamento), el día mañana, poder apalancarse con los recursos del INSS”, advirtió.
“¿Cómo el INSS se va a asociar con una institución prestadora de servicios, si va a tener que ir, el día de mañana, a supervisarla? Eso es un conflicto de intereses y además es una competencia desleal, porque una empresa médica estaría en ventaja”, agregó.
PORRAS LAS DEFIENDE
El diputado sandinista Gustavo Porras indicó que las empresas mutuales son creadas por trabajadores del campo, el sector informal y empleadores, donde todos aportan para el funcionamiento de la clínica, como ocurre en La Dalia, Matagalpa.
El legislador no explicó cómo el INSS promoverá la creación de empresas mutuales, aunque dijo que “a lo mejor como promovieron a las clínicas médicas previsionales, que ahora son muy prósperas” y a las que el Estado pagó de adelanto el per cápita, para que empezaran a funcionar.
Dijo que la diferencia entre una empresa mutual y una empresa médica previsional, “es que si un vende-chiclets llega a una de estas empresas médicas previsionales, lo sacan, mientras que la empresa mutual es su empresa”.
“Él trabaja por cuenta propia y de forma temporal y el Seguro lo cubre con el concepto facultativo, pero significa 21 dólares mensuales, que no puede pagar, mientras que en una mutualista se juntan varios y aportan, y les permite una atención adecuada”, dijo.
Agregó que las mutuales deberán ser reglamentadas por el Minsa y certificadas por el INSS, que controlarán ahora sandinistas y liberales.
Para Callejas, la reforma al Seguro Social da una solución “a medias”, porque si bien amplía la cobertura a otros sectores, faltan recursos para brindar atención médica.
La reforma establece en 60 años la edad mínima para acceder a pensión, pudiendo ser disminuida en casos de haber desempeñado el trabajador labores que signifiquen un acentuado desgaste físico-mental.
El Superintendente de Pensiones, Ramiro Sacasa, defendió las reformas y consideró que las mismas vendrán a beneficiar a los trabajadores y a los jubilados.
También justificó que sea el INSS el que promueva la creación de las empresas mutuales.