Charles WhelanAFP
SEÚL.- Corea del Sur, Estados Unidos y Japón reaccionaron enérgicamente este jueves a la nueva provocación de Corea del Norte, que anunció en tono triunfal haber culminado una nueva etapa en la fabricación de bombas atómicas.
El régimen estalinista anunció el miércoles que había concluido la extracción de 8,000 barras de combustible irradiado, producto base para la fabricación de bombas atómicas. Según los expertos, esta cantidad podría ser suficiente para producir seis bombas nucleares.
“Nuestra preocupación es extremadamente fuerte”, declaró el portavoz del Gobierno japonés, Hiroyuki Hosoda, en el curso de una conferencia de prensa. “Eso demuestra que no buscan generar energía sino obtener plutonio”, agregó.
Las barras de combustible fueron extraídas de la central nuclear experimental de 5 megawatts (cinco millones de watts) de Yongbyon, 90 km al norte de la capital Pyongyang.
La actividad en el complejo de Yongbyon había sido suspendida en virtud de un tratado bilateral con Estados Unidos firmado en 1994, que se volvió caduco cuando Washington reveló, en octubre de 2002, que Pyongyang había iniciado un programa de enriquecimiento de uranio, en violación del acuerdo.
Tokio “llamó enérgicamente (a Corea del Norte) a abandonar” su proyecto nuclear.
Washington también subrayó el miércoles la necesidad de una diplomacia “vigorosa” para llevar de nuevo a Corea del Norte a la mesa de negociaciones sobre su programa nuclear, dejándole a China el trabajo de ver cómo hacerlo.
China, fiel aliado de Corea del Norte, rechazó sin embargo ejercer presiones que considera contraproducentes.
Corea del Sur llamó a su vecino del Norte a “volver inmediatamente a la mesa de negociaciones y discutir, en lugar de retardar la solución de la crisis tomando medidas que no sirven para nada”.