Las inundaciones en algunos hospitales podrían repetirse, si las autoridades del Minsa no previenen a tiempo.

Hospitales continúan vulnerables al invierno

Anne Pérez Rivera Si el invierno empezara de manera regular en esta semana, algunos de los principales hospitales capitalinos se inundarían y los pacientes serían los principales afectados. Durante el invierno del 2004, los fuertes torrenciales provocaron una inundación en la Sala de Emergencias del Hospital Lenín Fonseca, al obstruirse la red hidrosanitaria. Mientras que […]

Anne Pérez Rivera

Si el invierno empezara de manera regular en esta semana, algunos de los principales hospitales capitalinos se inundarían y los pacientes serían los principales afectados.

Durante el invierno del 2004, los fuertes torrenciales provocaron una inundación en la Sala de Emergencias del Hospital Lenín Fonseca, al obstruirse la red hidrosanitaria. Mientras que en el Hospital Fernando Vélez Paiz, la vida de varios niños recién nacidos estuvo en peligro cuando se desprendió parte del cielo raso de la Sala de Neonatología.

Autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) afirman que los planes de emergencia de los hospitales y demás centros asistenciales contemplan las medidas a tomar en caso de alguna inundación o cualquier otra eventualidad, pero a excepción de la limpieza de los drenajes, no establecen medidas preventivas.

EN DOS SEMANAS

José Luis Pérez, coordinador de la Unidad Técnica de Enlace para Desastres, del Minsa, afirmó que dentro de dos semanas, autoridades de ese Ministerio, del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) y de la Alcaldía de Managua, se reunirán para “establecer mecanismos de reorganización”.

Mientras, el doctor Roberto Jiménez, director de Hospitales, del Minsa, afirmó que “estamos tratando de hacer que la Alcaldía de Managua nos garantice unas obras necesarias para prevenir las inundaciones”.

Una de esas obras necesarias es la reubicación de los vendedores que trabajan en los alrededores del Hospital Lenín Fonseca, cuya Sala de Emergencias se inundaría nuevamente si los vendedores permanecen en ese sitio y siguen botando y acumulando basura.

También dentro de dos semanas, en ese mismo hospital empezarán a construir una rampla, en forma de retenedor de velocidad. “Eso ayudaría a que el agua no entre en la Sala de Emergencias, pero esperamos que las primeras lluvias no sean tan fuertes, para ver como funcionamos”, dijo Jiménez.

Según un estudio de vulnerabilidad de los centros hospitalarios, 20 hospitales de los 32 existentes ya han agotado su vida útil, por lo que deberían ser sustituidos. Mientras el 57 por ciento de todas las unidades de salud tienen 23 o más años de haber sido construidas.

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