Vera González
Nicaragua está de duelo al descubrir el futuro que le espera con estudiantes universitarios que tienen sentimientos tan ruines y con un coeficiente intelectual tan bajo, que son capaces de obedecer órdenes salvajes sin el menor escrúpulo; y por añadidura no dan la cara sino que esconden su cobardía bajo una máscara para no ser identificados.
Que tomen ejemplo del Presidente de la República que con actitud patriótica dio la cara al peligro, buscando el diálogo. ¿Qué podemos esperar de estos estudiantes si llegan a profesionales? Si fuesen médicos expondrían la salud y aun la vida de los pacientes que acudan a ellos. Si abogados, qué clase de triquiñuelas y enredos le harán a los que busquen sus servicios. Y así en cada profesión.
¿Qué esperanza podemos tener sino que se conviertan en profesionales como algunos de los que ya se encuentran entre nosotros, que pasaron por la universidad pero la universidad no pasó por ellos y se arrastran por bajo niveles? Pero afortunadamente no podemos agruparlos a todos en la misma categoría, pues sabemos que buena parte de estudiantes llevan su vida estudiantil con dignidad y pueden levantar su frente muy alto.
Managua